Decididos a seguir en combates

BEIRUT (AFP).- Los cazas israelíes bombardearon ayer Baalbeck, un feudo de Hezbolá en el este de Líbano, un ataque que se cobró la vida de al menos cuatro civiles, mientras Estados Unidos acelera la evacuación de sus nacionales.

En el décimo día de conflicto, que ha sumido a Líbano en el caos, Francia aumentó sus esfuerzos para obtener un alto el fuego, pero Israel y la formación chiita dejaron claro que están dispuestos a seguir combatiendo.

Paralelamente, nuevas salvas de cohetes disparados por Hezbolá cayeron en el norte de Israel, de nuevo en Haifa, la tercera ciudad del país, donde 19 civiles fueron heridos.

El ejército israelí movilizó a varios miles de reservistas para reforzar su dispositivo en la frontera norte del país “contra Hezbolá”, indicó una fuente militar, que precisó que esos efectivos “no superan los de una brigada, es decir, unos 3.000 soldados”.

El ministro francés de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, en misión en Beirut, alertó de una posible “catástrofe” humanitaria, mientras que 500.000 libaneses tuvieron que desplazarse por los ataques, lo que supone casi una sexta parte de la población de Líbano, ya que el país cuenta con unos 3,5 millones de habitantes.

Ante la escalada, unos 4.500 norteamericanos embarcaron con destino a Chipre en uno de los tres navíos desplegados por Estados Unidos, que también enviaron marines para proteger a sus nacionales durante la evacuación.

Los cazabombarderos israelíes efectuaron varios ataques contra el centro de Baalbeck, ciudad de mayoría chiita que cuenta con 100.000 habitantes, provocando el pánico entre la población. Al menos cuatro civiles murieron en estos ataques.

La acción israelí causó numerosos accidentes de tráfico debido a los intentos de huida de la zona bombardeada de un gran número de aterrorizados automovilistas, precisó un corresponsal de la AFP. Al mismo tiempo, los cazas israelíes prosiguieron el bombardeo en el sur del país. En Tiro, a 83 km al sur de Beirut, una persona murió por los ataques. Según la policía libanesa, los aviones israelíes llevaron a cabo ocho ataques en la región de Tiro.

Asimismo, una posición de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) resultó alcanzada por un obús disparado desde territorio israelí, indicó un portavoz de la misión que no señaló víctimas. Pese a los esfuerzos diplomáticos internacionales y los llamamientos al alto el fuego para acabar con la ofensiva, que ya se cobró 339 vidas por parte libanesa y 33 por parte israelí, no existen presagios sobre el fin de una crisis que ha sumido a Líbano en una grave situación humanitaria.