Decreto 1053-03 perjudicaría a industria local

El decreto del Poder Ejecutivo número 1053-03 que libera las importaciones de libros y revistas del pago de impuestos coloca en una situación de desventaja a la producción frente al producto importado, lo cual choca con la lógica económica y con la forma como está siendo conducido el proceso de liberalización comercial a nivel mundial, se informó ayer.

De acuerdo a lo explicado, “es un contrasentido que los insumos para producir localmente libros y revistas paguen impuestos y que las importaciones de libros y revistas importados no los paguen”.

La fuente que habló para la sección económica de Hoy dijo que está bien que los libros sean exonerados del pago de impuestos y aranceles, pero que lo que está mal es que ese sólo aplique para los libros y revistas producidos en el exterior, no para los que sean producidos localmente”.

“Si por un punto había que empezar la liberalización, es quitando los impuestos que pagan los insumos que se utilizan en la producción local de libros y revistas, y continuar luego eliminado los impuestos que pagan las importaciones de esos bienes”, se explicó.

Se indicó que lo que aconseja la lógica económica y lo que se hace en el proceso de liberalización mundial, es que primero se liberaliza el bien que está más cerca del origen, que en este caso son los insumos que utiliza la industria local para la producción de libros y revistas. Luego se liberaliza el bien final.

“No hacerlo así es condenar a la industria local a la desaparición, porque no podría competir con las importaciones, que quedarían colocado en una situación ventajosa porque no pagarían impuestos y aranceles, mientras que la producción local, que genera valor agregado, sí los pagaría al importar los insumos”, se explicó.

Se indicó que si no se corrige esta situación el resultado será que quienes producen libros y revistas en el país, quienes seguirían pagando impuestos, serán sacados del mercado por las importaciones libres de impuestos.

Los insumos que se utilizan en la producción de libros y revistas, como son el papel, las planchas y la tinta pagan el recargo del 2 por ciento y la comisión cambiaria del 10 por ciento a las importaciones.