Defendiendo lo indefendible

ROQUE NAPOLEÓN MUÑOZ PEÑA
El martes 6 de junio el señor Leonardo Aldrige publicó por Internet en “Primera Hora”, un artículo titulado “Pocos suben al Tren” referido al caso de Puerto Rico, en el que da cuenta de los problemas que está enfrentando el gobierno de ese país hermano con relación a la diferencia entre las expectativas que tenía del uso en el primer año de funcionamiento (de 65,000 a 80,000 usuarios) y la realidad que apenas promedia 25,000, lo que se debe a la falta de cultura para utilizar ese sistema de transporte.

Después de enumerar otros aspectos negativos dicho señor explica que “los planificadores, economistas y ciudadanos más cosmopolitas se preguntan qué es lo que deben hacer, exactamente, para propiciar una cultura más dada al uso del tren.

Imagínense ustedes, si eso está ocurriendo en Puerto Rico, en donde esa decisión se tomó después de agotar muchos años de estudios consultas y promoción, ¿qué sucederá aquí, donde se decidió esa improvisación despreciando otras alternativas más funcionales menos costosas y traumáticas.

Es por eso todo ello que las recientes declaraciones de un funcionario de la OPRET, tratando de justificar ese desaguisado, al destacar los beneficios económicos que está teniendo el municipio de Villa Mella, con esa obra. Me recuerda la historia del borracho que mientras más se afanaba en demostrar que no lo estaba, más borracho parecía.

Creo que lo mejor que puede hacer la gente de ese organismo es callar, porque a cada argumento justificativo se pueden aducir muchos contrarios y con más peso, como por ejemplo lo que dijo la señora Malmberg, representante del Banco Mundial, en declaraciones recientes en el periódico El Día del viernes 9 de los corrientes.

Más adelante nos referiremos a la “cuota de sacrificio” que el ingeniero Diandino Peña pide a la ciudadanía, a la que  solicita “paciencia y comprensión” por los problemas que está y seguirá ocasionando una obra que no contó con el previo apoyo de la ciudadanía.