Delincuencia intimida al Listín Diario

La delincuencia ha logrado intimidar al Listín Diario, el decano de la prensa nacional. Su Departamento de Circulación me ha informado que mi recién renovada suscripción anual ha sido descontinuada –pago retribuido- debido al alto grado de inseguridad prevaleciente en la zona donde resido.

Vivo en Brisa Oriental  VIII, un residencial situado en las proximidades de la Zona Franca de la Autopista San Isidro, Santo Domingo Este, en las afueras de la ciudad. Y a pesar de que sobreviví milagrosamente a dos disparos a quemarropa durante un intento de atraco al llegar a mi casa a las 9:30 de la noche del 26 de diciembre retro próximo, estimo que la seguridad ha mejorado notablemente después del consistente patrullaje dispuesto por la Policía Nacional, de común acuerdo con la Junta de Vecinos.  

Luego de insistentes quejas mías debido a su incumplimiento, Listín Diario me informó el martes que un supervisor recorrió la zona durante la madrugada  anterior –presumo que con escolta fuertemente armada-, y éste determinó que no existe la seguridad indispensable para proteger a su repartidor  de periódico.  Argumento valido, pero discutible: primero, porque podían tirarme el ejemplar un poco más tarde, después de la salida del sol, como hace la competencia expuesta a los mismos riesgos de inseguridad. Por ejemplo, cada día recibo el periódico HOY  a pie juntillas, llueva, truene o ventee, a partir de las 6:30 de la mañana.

 Por otra parte, la delincuencia es un problema nacional que persigue y amenaza a cada ciudadano sin importar dónde resida ni el trabajo que realiza. Asumo, que probablemente, Listín Diario retirará su circulación de muchos sectores intimidado por la delincuencia y la criminalidad.  Periodista acostumbrado al diario impreso, me queda acomodarme a la versión digital del Listín Diario. Ganó la tecnología.