Demografía y migración

Recientemente, la Unión Europea (UE) adoptó políticas en relación con la migración, que no parecerían responder a mediano y largo plazos a las tasas de natalidad que predominan en esa zona al igual que en otros países industrializados, miembros del G-8, ya que en Europa Occidental, la tasa de natalidad ha caído a 1.5 por ciento, lo que implicaría según estudios demográficos, que en 30 años habrán de 70 a 80 millones menos de europeos con respecto al presente.  Europa, según el estudio Recursos Mundiales, tendrá la tasa más pequeña de aumento poblacional de todas las regiones en el futuro.

Sin la presencia de la migración extranjera, Europa Occidental, se encontraría en una trampa demográfica, ya que las tasas de natalidad, en los casos de Italia y de España han caído a menos de 1.2 por ciento, mientras que en Alemania ronda el 1.3 %, lo que provocaría una caída estimada en un 30 por ciento, los próximos 20 años de su población laboral.  En ese contexto, parecería contradictoria, la adopción de la política migratoria adoptada por la UE recientemente.  De acuerdo a estudios realizados, tanto Alemania como Francia, tienen un diez por ciento de musulmanes, diáspora con un rápido crecimiento, debido a su elevada tasa de natalidad.  Se agregaría a lo anterior, en el caso de Holanda que hacia el 2020, más de la mitad de los nacidos no serían europeos de origen.

Dentro del Grupo del G-8, que son los países altamente industrializados, existe un caso más impactante, se trata de Japón, el cual con una tasa de natalidad de 1.3 por ciento, perdería en los próximos 30 años, hasta 60 millones de personas, aunque este país representa un caso diferente al de Europa, ya que Japón siempre ha tenido como política, no favorecer la importación de mano de obra extranjera.  Lo anterior estaría provocando el cierre de unas 300 escuelas por año por falta de alumnos, proyectándose que hacia el 2020 uno de cada cinco japonés tendría 70 años de edad, lo cual evidentemente, tendría un fuerte impacto en su economía.

En el caso más próximo como país, es de Estados Unidos de América, la tasa de natalidad es de 2.0 por ciento, debiéndose el crecimiento de su población, gracias a la migración que tan combatida es, ya que la población blanca crece al 1.6 por ciento, mientras que la tasa de natalidad de la hispana es de 2.7 por ciento.

En la situación demográfica extrema, contraria a la de Europa Occidental, Japón y EE.UU. están la India y China, donde sólo se patrocina el nacimiento de varones, eliminándose trágicamente las hembras, mediante el aborto, dándose la increíble situación en esos países de que tendrán unos 70 millones de varones cada uno, que no encontrarían en el futuro esposas.

Otro caso dramático en cuando a la trampa demográfica es el de Rusia, donde según  datos  y proyecciones la  tasa de  crecimiento  demográfico  (2008)  caería  a  -0.474 por ciento, estimándose que su población hacia el 2050 sería menor que la de Yemen.  Población de Rusia: 140, 702.094 (2008), área total 17,075.200 kms. Yemen: población, 23,013,376 (2008) área 527,970 kms.  La diferencia es que teniendo Rusia una sexta parte de la superficie terrestre, controla gran parte de su petróleo y gas, pero no tendría población para un espacio geográfico tan extenso en el 2050, frente a vecinos que tienen una población enorme.

Sin población no hay economía ni consumidores.