Depresión femenina

Es importante reconocer la depresión como una enfermedad y no como un sentimiento; incluso es más que un sentimiento de profunda tristeza. Yo puedo sentirme triste frente a cualquier pérdida ya sea ésta real o de pronto ante alguna situación que aunque no sea evidente o real, pueda representar como la amenaza de cierta pérdida inminente.

Muchas personas atribuyen la depresión como la respuesta ante las diferentes presiones que ofrece la vida actual como también al famoso estrés generado por la velocidad con que se maneja la cotidiana vida contemporánea. Los computadores y algunos otros “facilitadores” que supuestamente están diseñados para agilizar y aliviar la carga laboral o de cualquier otra índole, han estado también presentes dentro de los aspectos que podrían afectar nuestra energía anímica contribuyendo no en pocas veces en la aparición de la enfermedad depresiva. 

Es por eso que considero valioso afrontar este tema que nos puede afectar en cualquier momento de nuestra existencia. Es normal que el ánimo se modifique un poco o que se introduzcan de repente, momentos de tristeza y momentos de felicidad, en situaciones que podríamos interpretar como aspectos corrientes del funcionamiento diario vital. Son patrones normales pasajeros y que no atentan el desarrollo o marcha de la experiencia diaria.

Por último quiero recordar algunos síntomas de la enfermedad depresiva y que son con los que mayor asiduidad se reconocen dentro de un examen médico: dificultad para concentrarse, pensar y tomar decisiones; disminución del apetito y cambios de peso; a veces lo contrario; alteraciones del sueño (necesidad de dormir más de lo usual o insomnio, muchas veces el de despertar muy temprano); agitación o lentitud (física o verbal); sentimientos de culpa, minusvalía o inutilidad; baja autoestima; sensación permanente de cansancio o fatiga y casi siempre más en las mañanas y primeras horas de la tarde; ideas muy pesimistas o fatalistas; hipersensibilidad a los comentarios de los demás o a lo que los demás hacen (autoimpotencia).

El dato

Una persona con la enfermedad depresiva puede llegar a cometer suicidio.

Es muy importante reconocer la enfermedad mediante la ayuda de un profesional que remita al paciente a donde un médico psiquiatra, quien podrá indicar el tratamiento más efectivo. La depresión tiene con absoluta seguridad una positiva salida.