Describen inseguridad viviendas cerca de ríos

POR SANTIAGO GONZÁLEZ
SANTIAGO.-
Miles de familias que construyeron o alquilan viviendas dentro del área de influencia o del cauce de ríos, arroyos y cañadas en esta ciudad están sujetas a la zozobra y la amenaza a sus vidas y bienes por las inundaciones frecuentes, plantearon ayer autoridades y grupos comunitarios.

Los grupos comunitarios indicaron que en Santiago hay más de 30 cañadas que con frecuencia se desbordan y las familias pierden dos y tres veces en el año sus ajuares.

Otro peligro que asecha a estos sectores vulnerables es el desagüe que con frecuencia se hace del embalse de la presa de Tavera que con las frecuentes lluvias se hace casi obligado.

En los últimos años, debido al aumento de la población en las áreas de riesgo, estos daños son cada vez más frecuentes en estos lugares que las autoridades de socorro tienen identificados como “puntos rojos”.

Además, a esto se suma la contaminación de los ríos y cañadas que regularmente son usados para depositar basura o las aguas de albañal, las que con las inundaciones llegan a las viviendas.

Estas viviendas en los “puntos rojos” se han convertido en un dolor de cabeza para las autoridades, plantearon los organismos de socorro.

Tras cada crecida, en los barrios ubicados en la ribera del Yaque del Norte ha quedado una secuela de plagas y brotes epidémicos, que afectaron a los desalojados que retornaron a sus hogares.

Marina Ventura de la Junta de Vecinos de Hoya de Bartola dijo que el arroyo de Gurabo la mantiene en constante incertidumbre porque pierde todos sus ajuares cada año en dos y tres ocasiones, cada vez que hay crecidas.

Indicó que hace apenas seis meses ese arroyo dejó sin nada a 1,400 familias que residen allí.

Esperan ahora la ayuda  de las autoridades ya sea para reubicarles o para construir un dique que elimine la amenaza de las crecidas.

En cambio Nelson Torres, presidente de la Junta de Vecinos de Las Cayenas, dijo que el problema que las personas han construido viviendas en los cauces de las cañadas porque entiende que no le han dejado alternativa.

Indicó que además las inundaciones dejan enfermedades que afectan a la población, principalmente a los niños.

Están a la expectativa por si se presentan brotes de enfermedades en los barrios La Lata, Hoyo Oscuro, Valle Encantado, Callejón de Borbón y Bella Vista, entre otros sectores.

Francisco Arias, director Regional de Emergencias, dijo que dan la voz de alarma cada vez que hay crecidas por las lluvias para evitar desgracias personales y que aún no se ha terminado una evaluación de las zonas de más riesgos.

EN MONTECRISTI

Decenas de comunidades de Montecristi permanecen inundadas por los desbordamientos del río Yaque del Norte, pero sus residentes que las habían abandonado están volviendo a sus casas.

El nivel de las aguas, desde la mañana de ayer, comenzó a descender, lo que permitió que unas 2,400 familias que fueron evacuadas, retornaran a sus hogares, informó el director provincial de la Defensa Civil, Máximo Ventura.

Sin embargo, indicó que aunque las lluvias han cesado y el nivel de las aguas está bajando, todavía hay comunidades se encuentran anegadas.

Ventura señaló que está laborando en coordinación con la gobernadora Amalia Grullón y el director provincial de Salud Pública, Demetrio Castro Montolío, para superar la secuela de problemas que dejó el temporal de lluvias.

Indicó que harán una fumigación para prevenir la propagación de mosquitos, además de que distribuirán desparasitantes y mosquiteros.

MÁS LLUVIAS

Ayer la Oficina Nacional de Meteorología pronosticó que las lluvias continuarían en toda la zona.

En la última semana las autoridades del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) han informado que están sacando entre 200 y 300 metros cúbicos por segundo a la presa de Tavera para reducir el nivel del embalse que está llegando al máximo y las lluvias siguen allegándole agua.

Las descargas de la presa de Tavera, sobre el río Yaque del Norte, producen inundaciones desde las inmediaciones de Sabana Iglesias hasta la desembocadura en Manzanillo.

Además, dentro de la ciudad de Santiago hay más de 36 cañadas que recogen gran cantidad de las aguas de lluvias y con frecuencia producen inundaciones en barrios y urbanizaciones. Entre estas cañadas están  Los Reyes, Pekín, Arroyo Hondo, Ingenio Arriba y el arroyo de Gurabo.