Desde 2015 estos aparatos podrán volar por los cielos de EEUU

WASHINGTON. AFP. ¿Para diseñar mapas o para espiar? Los drones civiles, que podrán volar por los cielos de Estados Unidos desde 2015, poseen miles de aplicaciones que plantean numerosas interrogantes sobre las fronteras de la vida privada y la posible congestión del espacio aéreo.  

Monitorear el avance de un incendio, localizar a un criminal o a una persona perdida, cartografiar terrenos de difícil acceso: los drones son “teléfonos inteligentes voladores” y sus “posibilidades son infinitas”, dijo Ryan Calo, del Centro de Internet y Sociedad (CIS) de la Universidad de Stanford, en California (oeste). 

Asociados por la opinión pública a las guerras, los drones, con sus aplicaciones no militares, “salvan tiempo, dinero y sobre todo vidas”, subrayan los fabricantes de estos aviones no tripulados reunidos en la organización estadounidense AUSVI.  

La llegada masiva de estos aviones a Estados Unidos supondrá la creación de 100.00 empleos para 2025 y la inyección de miles de millones de dólares a la economía, prometen los fabricantes.  

“Estados Unidos tiene el potencial de convertirse en el primer mercado mundial, principalmente en la agricultura, donde los profesionales ya están acostumbrados a trabajar con instrumentos de alta tecnología”, dijo  Baptiste Tripard, de senseFly, un fabricante de drones suizo.  

Pero el problema es que estos aviones también son capaces de interceptar mensajes en las redes inalámbricas de internet, controlar  a 65 personas o identificar la marca de un envase de leche a más de 18,000 metros de distancia.