Desde Etiopía, Obama denuncia a los líderes africanos aferrados al poder

"Voy a ser honesto con ustedes. Estoy cumpliendo mi segundo mandato. Me encanta mi trabajo, pero la Constitución me impide volver a presentarme, dijo Obama.
"Voy a ser honesto con ustedes. Estoy cumpliendo mi segundo mandato. Me encanta mi trabajo, pero la Constitución me impide volver a presentarme, dijo Obama.

ADÍS ABEBA.  El presidente estadounidense Barack Obama condenó el martes a los líderes africanos que se aferran al poder, y dijo que Estados Unidos está junto a África en la lucha contra el terrorismo, en un discurso pronunciado en la sede de la Unión Africana (UA) en Adís Abeba.

Obama exhortó además a los dirigentes africanos a erradicar la corrupción y a desarrollar la democracia y las libertades. Al mismo tiempo, Obama dijo que el mundo debía cambiar su mirada sobre África para impulsar un comercio justo y no limitarse sólo a la ayuda.

El discurso, el primero de un presidente estadounidense ante la UA, fue el punto culminante de un viaje que Obama hizo a Kenia, país natal de su padre, y Etiopía, de donde partió en la tarde del martes rumbo a Estados Unidos.

“El progreso democrático de África está en peligro cuando los dirigentes se niegan a dejar el poder al término de su mandato”, dijo Obama, que no dudó en ponerse como ejemplo.

“Voy a ser honesto con ustedes. Estoy cumpliendo mi segundo mandato. Me encanta mi trabajo, pero la Constitución me impide volver a presentarme.

Creo que soy un buen presidente y podría ganar. Pero no puedo ser candidato”, dijo Obama.

“No entiendo por qué la gente quiere quedarse tanto tiempo en el poder. Especialmente cuando tienen un montón de dinero”, insistió Obama, provocando una gran ovación.

Obama mencionó el caso de Burundi, donde el presidente Pierre Nkurunziza fue reelecto para un tercer mandato al término de una crisis política.

“Cuando un dirigente trata de cambiar las reglas de juego en medio del partido, simplemente para quedarse en el cargo, se expone a la inestabilidad y a la discordia, como lo vimos en Burundi”, dijo Obama. Obama reiteró por otro lado que Estados Unidos está junto a África en la lucha contra el “terrorismo”.

“Cuando África enfrenta el terrorismo y la guerra, Estados Unidos está junto a ustedes”, dijo Obama. “Ayudamos a las fuerzas africanas a reforzarse con formación y apoyo”, agregó Obama.

Una nueva mirada sobre África

Al iniciar su discurso, Obama exhortó al mundo a mirar de una manera diferente a África.

El mundo debe dejar de lado los “viejos estereotipos sobre África”, que la ven como un continente hundido en la pobreza y la guerra, afirmó Barack Obama. “Medio siglo después de la independencia, es hora de abandonar los viejos estereotipos de una África hundida para siempre en la pobreza y los conflictos”, insistió el presidente.

Barack Obama también insistió en la lucha contra la corrupción, a la que calificó de “cáncer”, algo indispensable para afianzar el desarrollo. “Nada liberará más potencial económico que la erradicación del cáncer de la corrupción”, dijo Obama.

“La corrupción existe en todo el mundo”, pero “en África la corrupción aspira miles de millones de dólares de la economía, dinero que podría ser utilizado para crear empleos, construir hospitales y escuelas”, señaló Obama.

“Sólo los africanos pueden poner fin a la corrupción en sus países”, afirmó Obama, que prometió la ayuda de Estados Unidos a los países africanos decididos a combatir los circuitos financieros ilegales, a desarrollar la transparencia y el estado de derecho.

“Los avances de África dependerán también de la democracia, porque los africanos, como todo el mundo, merecen la dignidad de poder controlar su vida”, dijo Obama, que desgranó los “ingredientes de una verdadera democracia”.

“Elecciones libres y equitativas. Libertad de expresión y de prensa.

Libertad de reunión” son “derechos universales”, dijo Obama. Esos derechos “están escritos en las constituciones africanas”, recordó el presidente estadounidense.

En el discurso, pronunciado en la espectacular sede de la Unión Africana, regalo de China, Obama aludió a la gran potencia asiática, que en los últimos años aumentó su influencia en el continente.

“Las relaciones económicas no pueden limitarse a la construcción de infraestructuras con mano de obra extranjera o a la extracción de los recursos naturales de África”, dijo Obama. Dichas relaciones “tienen que ser un buen negocio para África.

Tienen que crear puestos de trabajo y capacitar a los africanos. Ese es el tipo de asociación que ofrece Estados Unidos”, concluyó Obama.