Desde platea
Semana Santa, cuánto ha cambiado

La Semana Santa inicia con el primer plenilunio de primavera. La conmemoración  de la pasión, muerte y resurrección  de Cristo data del siglo VI y  es tiempo de meditación y reflexión, por lo menos lo fue en épocas pasadas. Añoro la Semana Santa de mi infancia, la quietud y solemnidad de esos días, cuando la radio sólo tocaba música clásica, religiosa, cantos gregorianos que invitaban al recogimiento. Evoco los viacrucis y sus paradas en  iglesias, las procesiones: Jesús en la Columna, El Nazareno,  la visita a los Monumentos el Jueves Santo, el Santo Entierro el viernes, y la quema del Judas tras el repique de Gloria, el Sábado Santo. Los rituales de la tradición religiosa continúan, pero todo  ha cambiado, también nosotros. La ciudad se queda silenciosa, no por el recogimiento de la gente, sino porque la mayoría se va a playas y montañas, paradójicamente es tiempo de  diversión, mientras Cristo seguirá su pasión, muriendo y resucitando cada año, hasta el fin de los tiempos.