Desigualdad en salarios “grises”

De la situación que concretamente estarían viviendo muchos agentes de la Policía salen a relucir en momentos como los presentes y a través de sus propios labios, testimonios de significativas diferencias en el acceso a ingresos y al disfrute de estatus con o sin cumplimiento de obligaciones. Desde el movimiento de disgusto por los últimos ascensos se han escuchado denuncias con reservas de identidad de que en la institución se ha traficado a espaldas de su director, con las apetecidas “rayas”. Cuánto das, cuánto consigues sin atención a méritos. Pero ser miembro de la Policía también da oportunidad de escalar alturas salariales por servir a otras instituciones o como espalderos de civiles, incluyendo altos funcionarios que les suman estipendios.

La asignación de agentes a Digesett, la Comisión mixta de Obras Públicas y entidades descentralizadas con departamentos de seguridad nutridos con personal policial hace crecer ingresos. Los efectivos de menor rango sometidos al yugo de las rutinas de patrullaje y persecución de delincuentes, con los riesgos que todo ello implica, son simples espectadores de las bonanzas de sus compañeros de uniforme. Otra queja común de los excluidos apunta hacia la existencia de miembros sin función alguna que cobran sin dar un golpe. Una auditoría externa serviría para establecer la real contundencia de la desigualdad en el régimen laboral en las filas policíacas.

Hasta en un edén se cuecen habas

El municipio de Santo Domingo Este tiene llamativas imperfecciones que el alcalde mismo, Alfredo Martinez, reconoce aun cuando el optimismo que le desborda lleva a describir su porción de ciudad casi como un “paraiso”… con excepciones. ¿Cuándo el ojo del amo no ha engordado caballos? Lo primero que lamenta (válido para todo el territorio nacional) es la falta de pago por los servicios municipales como conducta generalizada. Pero hay también unas 15 cañadas insalubres en la lista de tareas pendientes de CAASD… y mucha basura. La súper poblada localidad oriental sufre otras situaciones que, como manda la lógica, claman por auxilios del Gobierno Central: Alto porcentaje de calles sin asfaltar. Cerca de la mitad de los vehículos y peatones que circulan por Santo Domingo Este van por mal camino. ¿Hoyos en el paraíso? Increíble.