Despliegan soldados calles Bolivia para frenar violencia

Police detain a supporter of former President Evo Morales during clashes on the south side of La Paz, Bolivia, Monday, Nov. 11, 2019. Morales' Nov. 10 resignation, under mounting pressure from the military and the public after his re-election victory triggered weeks of fraud allegations and deadly demonstrations, leaves a power vacuum and a country torn by protests against and for his government. (AP Photo/Juan Karita)
Police detain a supporter of former President Evo Morales during clashes on the south side of La Paz, Bolivia, Monday, Nov. 11, 2019. Morales' Nov. 10 resignation, under mounting pressure from the military and the public after his re-election victory triggered weeks of fraud allegations and deadly demonstrations, leaves a power vacuum and a country torn by protests against and for his government. (AP Photo/Juan Karita)

El mando militar ordenó la salida de soldados a las calles de La Paz y otros ciudades de Bolivia para repeler a “grupos vandálicos violentos que causan terror en la población”, anunció el lunes en la noche el general William Kalimán, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.
Los jefes militares y policiales aprobaron un plan conjunto ante la arremetida de grupos violentos que marchaban hacia la plaza de armas, donde está la casa presidencial, y a su paso quemaban y atacaban comercios un día después de la renuncia del presidente Evo Morales, que ha sumido a Bolivia en mayor caos. Kalimán dijo que la policía fue rebasada, por lo que la Constitución les faculta a reforzar las tareas de seguridad interna. El comandante de la Policía, Yuri Calderón, señaló antes que los grupos violentos saquearon y quemaron unidades policiales en La Paz, en la vecina El Alto y en otras ciudades.
Tras el anuncio, se escuchó sobrevolar aviones militares sobre La Paz. Poco antes, la presidenta del Senado, Janine Añez, demandó en un mensaje difundido por televisoras ayuda urgente a las Fuerzas Armadas para coadyuvar a la policía a restablecer el orden.
Los vecinos organizaban grupos de autodefensa y armaban barricadas en las bocacalles y en las avenidas para contener la arremetida. La ciudad estaba casi desierta con escasa gente caminando.