Destacamentos que dan pena

Claudio Acosta

Hay que entender al Gobierno cuando le sale al frente, a través de su vocero, al informe de Participación Ciudadana en el que se expone, con la crudeza de la realidad pura y dura, las deplorables condiciones  en que trabajan los agentes policiales asignados a 50 destacamentos ubicados en comunidades rurales y urbanas de Bonao, La Vega, San Francisco de Macorís, Santiago, Puerto Plata y el Distrito Nacional. ¿Cómo enfrentar  a la delincuencia  con infraestructuras tan deterioradas, sin las más mínimas condiciones  de higiene, con personal insuficiente, pocos vehículos y en mal estado? ¿Cómo enfrentar una criminalidad cada vez mejor armada si la mayoría de los destacamentos  carecen de lo más elemental como computadoras, radios de comunicación y teléfonos? ¿Cómo esperar que los agentes que trabajan en esas condiciones  se jueguen la vida por RD$7,000 y RD$8,000 pesitos? Por eso, repito, hemos visto  al doctor Roberto Rodríguez Marchena haciendo maromas verbales, no para desmentir el informe de Participación Ciudadana porque esos destacamentos están ahí para todo el que quiera visitarlos, sino para informar que el Gobierno está consciente de esa situación y que esos destacamentos están incluidos en un levantamiento realizado en el 2013 que determinó que en total son 426 los que necesitan intervención. De ese total, explicó, se han reconstruido y reparado 105 con una inversión de RD$144,215,749.64, y que los señalados en el informe de PC serán intervenidos dentro del mismo proceso. Habrá que creerle, qué más remedio queda, al portavoz del Gobierno,  y confiar en que la reconstrucción de esos destacamentos avance con la urgencia que nos imponen las circunstancias, porque lo cierto es que para hacer frente a la delincuencia “nos ha cogido lo tarde”, lo que nos obliga a prepararnos mejor si queremos recuperar el terreno perdido y evitar que termine ganándonos la guerra.