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El secreto profesional

Doha, Qatar.– ¿Hasta que punto un psiquiatra, un psicólogo debe mantener en secreto las enfermedades mentales de pacientes peligrosos que pueden ocasionar la muerte de terceros, principalmente, de aquellos que tienen en sus manos, como un copiloto de aviones, la responsabilidad, junto al piloto, de preservar la existencia de los pasajeros que viajan en las naves que conducen y llevarlos a buen puerto.

No es lógico que los psiquiatras alemanes, que examinaron y conocían perfectamente los graves problemas mentales, del copiloto Andreas Lubitz, supuesto responsable del estrellamiento del avión de Germanwings, y muerte de 149 personas, no adviertieran a la compañía aérea para la cual él trabajaba, de los problemas psiquiátricos que padecía, por más secretos profesionales médicos que deban respetar .

No es lo mismo, una persona con problemas mentales que trabaje por ejemplo en una oficina, un banco, se podría entender la privacidad de la salud de un empleado, pero estas circunstancias no deben ser válidas para aquellos que tienen en sus manos la difícil tarea de pilotar aviones comerciales repletos de pasajeros.

Es cierto que en Alemania el secreto profesional en cuanto a salud está amparado por ley, pero con todo y eso muchos consideran que los psiquiatras que atendieron a Lubitz debieron poner en alerta a la Lufthansa, aunque con ello se arriesgaran a demandas de parte del copiloto y hasta perder el derecho a ejercer su profesión.

Luego de lo sucedido, es muy posible que esos psiquiatras tengan cargos de conciencia y hasta pueden pensar que pudieron evitar una de las tragedias aéreas que más ha conmovido y traumatizado a todo el mundo por la forma de como ocurrió.

Las mismas ex novias, dos en concreto, quienes le abandonaron por considerar que Lubitz padecía de trastornos psíquicos, debieron hablar, pues una de ella es azafata y sabe muy bien el riesgo que conlleva que un avión sea pilotado por una persona que usa medicamentos psiquiátricos.