Detalles: Herencia complicada

MADRID, España.– Javier Sánchez, de 42 años de edad, luchó durante años para que la justicia española le reconociera como hijo biológico del cantante Julio Iglesias, logro que recién acaba de conseguir, gracias, entre otras cosas, a unas botellas de agua que había usado el primogénito del cantante Julio José, tiradas en un zafacón cercano a su vivienda que, supuestamente, aportaron pruebas determinantes de ADN, que testifican el vínculo familiar existente de Javier Sánchez con los Iglesias.
El famoso cantante, no se ha referido públicamente acerca de este tema. Nunca ha aceptado que Javier Sánchez sea su noveno hijo, pese a que siempre se le han atribuido centenares de amoríos con mujeres de diferentes lugares. Supuestamente, según los rumores callejeros, hasta a su primera esposa, Isabel Preysler, le fue infiel, en plena luna de miel.
En cuanto a la madre de Javier Sánchez, ella ha relatado que quedó embarazada del cantante cuando trabajaba como bailarina en una sala de fiestas en la Costa Brava, donde también actuaba Julio Iglesias, quien quedó prendado de la belleza de la joven portuguesa veinteañera Edith Santos.
Ella asegura que Julio le estuvo rogando hasta conseguir unos diez encuentros idílicos con sexo incluido, que desaparecieron cuando el intérprete de “Me olvidé de vivir” se enteró de que Edith estaba embarazada, pues en esos momentos, estaba casado con Isabel Preysler, quien también esperaba un hijo del cantante.
Julio Iglesias hoy día tiene como cónyuge la exmodelo holandesa Miranda Rijnsburger, con quien ha procreado cinco hijos, y al parecer ha encontrado estabilidad emocional, familiar.
A la hora de repartir la fortuna del artista, su “nuevo” hijo no la tendrá fácil. Personas cercanas al artista aseguran que Julio Iglesias ha puesto gran parte de sus inversiones, que son muchas y valiosas, a nombre de su esposa, Miranda.
Además, desde hace 41 años tiene residencia en los Estados Unidos, cuyas leyes amparan a los padres en cuanto a las herencias que puedan dejar a sus hijos. Los progenitores son los que deciden a quién dejar sus tenencias, y a quién no.
Si la repartición fuera hecha en España, a Javier Sánchez le tocarían unos 30 millones de euros, claro está, cuando fallezca el artista. De todas formas, algunos millones le tocarán, pues los abogados de Sánchez rastrearán toda la fortuna del cantante que asciende a mil millones de dólares.