Detalles: Una imagen deplorable

MADRID, ESPAÑA.- Toneladas de basuras acumuladas por toda la capital española hicieron descender la cifra de turistas extranjeros que tenían programados visitar esta ciudad convertida durante casi dos semanas en un gran vertedero de papeles sucios, botellas, latas, cajas, vasos y platos desechables y restos de comidas.

Principalmente el centro de la ciudad, la parte turística, todo un chiquero lleno de porquerías, una suciedad que eclipsaba la belleza de la zona, sus monumentos como el de la Cibeles, y todo el ambiente alegre, festivo que habitualmente forma parte del “Viejo Madrid”, con sus callejuelas llenas de cafeterías, bares de copas y restaurantes los que cotidianamente suelen estar llenos principalmente de extranjeros que vienen de todos los continentes a disfrutar no sólo de una ciudad gozosa , sino también de toda la grandeza de su historia y su cultura.

España en general recibe anualmente alrededor de unos 60 millones de turistas, figura en segundo lugar, después de Francia, en la lista de los 10 países más visitados por extranjeros anualmente.

De esos millones de visitantes, su capital, recibe una buena tajada, que en el último año ha bajado considerablemente y, mucho más, luego de la huelga de los trabajadores de la limpieza debido a una reducción del presupuesto municipal que incluye despedir a muchos empleados.

La huelga ha dejado esta ciudad con una imagen realmente deplorable con contenedores a rebosar, las aceras llenas de bolsas de todo tipo de basura de olores fétidos, que dejan a la gente sin ánimo de transitarla, con todo y que en algunos lugares ya comienzan a colocar en las calles los adornos de la Navidad, como en Sol, donde el gigantesco y tradicional árbol se ha instalado en espera del primero de diciembre para mostrar sus luces, que son las mismas, como el mismo árbol, y todos los adornos, desde que se iniciara la crisis económica.

La huelga ha llegado a su final, la basura también, al menos, el pasado fin de semana se recogieron unas 70 toneladas, y los madrileños esperaron con impaciencia una solución al conflicto, pero, entendiendo la posición de los empleados de la limpieza, su apoyo, su solidaridad con aquellos que pudieron ser despedidos. En este caso particular, no cabe duda que los trabajadores de la limpieza ganaron la pelea, y aunque las negociaciones han sido duras ellos, pudieron atajar los despidos.

Agradecida como siempre de su lectoría, nos reencontramos el martes.