Detección precoz cáncer de piel salva vida

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En la definición del cáncer de piel se explica que este engloba a un conjunto de enfermedades neoplásicas que tienen diagnóstico, tratamiento y pronóstico muy diferente. Lo único que tienen en común es la misma localización anatómica: la piel.
El principal factor de riesgo para desarrollar un cáncer de piel son los llamados rayos ultravioleta procedentes de la luz solar, que producen mutaciones en el ADN de las células que se acumulan durante años.
Es por eso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, principalmente durante el verano, cuando el sol es más candente, no exponerse por tanto tiempo a sus radiaciones, y de lo contrario, hacerlo con la protección adecuada. Según la OMS entre un 50 y 90% el cáncer de piel es causado por la radiación ultravioleta de origen solar.
Aunque este tipo de cáncer es frecuente en las personas de piel blanca, en su Guía práctica Indice UV solar mundial, la OMS dice que las pieles oscuras no están exentas. Y aunque la piel oscura contiene más melanina protectora y la incidencia de cáncer de piel es menor en personas con este tipo de piel. Sin embargo, sí se producen casos de cáncer de piel en estas personas y, por desgracia, a menudo se detectan en estadios más avanzados y más peligrosos.
Los tres tipos principales de cáncer de piel son, el carcinoma basocelular, el carcinoma de células escamosas y el tipo más grave, que es el melanoma, siendo este el más agresivo. Y aunque no es muy frecuente, según la OMS, se diagnostican 132 mil casos anualmente en todo el mundo.
El melanoma, aparece a partir de los lunares que se van degenerando, el cual puede ser letal si no es diagnosticado y tratado en forma oportuna. La OMS estima que de aquí al año 2030, este padecimiento crecerá a una tasa anual de 3.0 por ciento, si no se modifican los hábitos de vida.
En el informe citado anteriormente, la entidad dice que los cánceres de piel no melánicos (carcinomas de células basales y los carcinomas de células escamosas), aunque raramente son mortales, el tratamiento quirúrgico es doloroso y a menudo desfigurante.
Los cánceres de piel no melánicos (CPNM) son más frecuentes en las partes del cuerpo expuestas normalmente al sol, como las orejas, la cara, el cuello y los antebrazos. Por consiguiente, la exposición a largo plazo, de forma repetida, a la radiación UV es un importante factor causal de CPNM.
En cambio, la OMS indica que el melanoma maligno (MM), aunque mucho menos frecuente que los CPNM, es la principal causa de muerte por cáncer de piel y su notificación y diagnóstico correcto es más probable que en los CPNM.
Desde comienzos de los años setenta, la incidencia de MM ha aumentado significativamente; por ejemplo, en los Estados Unidos ha aumentado por término medio un 4% anual.