Diabetes en los niños

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La Diabetes Mellitus o alteración del azúcar sí puede presentarse en los niños. No es una enfermedad frecuente pero en Estados Unidos se ha encontrado que hay aproximadamente un niño diabético por cada mil niños menores de 15 años. En México, suponemos que por cuestiones raciales, tenemos una frecuencia menor, sin embargo, pensamos que existen unos 10 mil niños mexicanos que presentan esta enfermedad.

¿Por qué puede enfermarse un niño de diabetes?

Sabemos que la diabetes de los niños es una enfermedad hereditaria, en la cual el niño hereda de sus padres, en general aparentemente sanos, el riesgo de desarrollar diabetes y la enfermedad podrá manifestarse cuando se presentan algunos factores del medio ambiente como son, por ejemplo, infecciones virales. Estas mismas infecciones en otro niño que no tenga el riesgo heredado de desarrollar diabetes no le producirán la enfermedad.

¿Es igual la diabetes del niño que la del adulto?

No, las causas de la diabetes del niño son diferentes a las del adulto, como lo son también las razones por las cuales los niños tienen elevada el azúcar en su sangre. Se ha aclarado que en el niño se dañan y desaparecen las células pancreáticas encargadas de la producción de insulina que a su vez controla los niveles de azúcar en la sangre. En los adultos, en cambio, la producción de insulina puede ser normal o incluso estar elevada, sin embargo su actividad está disminuida.

La falta de insulina en los niños les confiere ciertas características especiales a su enfermedad, los síntomas son más agresivos y requiere de la aplicación de insulina de por vida. En los adultos, el tratamiento de la diabetes puede ser con dieta y tabletas hipoglucemiantes, aunque en ocasiones pueden requerir insulina.

¿Cómo se puede sospechar que un niño tiene diabetes?

En el niño la enfermedad es muy agresiva, de manera que rápidamente se deteriora su estado general, es muy característico que tengan mucha sed y orinen abundantemente, en niños que ya controlaban su vejiga pueden volverse a presentar accidentes nocturnos. En pocos días o semanas las condiciones del niño van empeorando, pierde peso rápidamente, se decaen mucho, pierde el apetito y si no recibe tratamiento puede presentar grados severos de deshidratación y llegar a lo que se conoce como coma diabético, e incluso puede llegar a fallecer si no hay un diagnóstico y tratamiento adecuado.

¿Qué se debe hacer con un niño en el que se sospecha diabetes?

Se debe llevar con un médico a la brevedad posible, el facultativo deberá practicar exámenes que permitan determinar el nivel de azúcar en la sangre. Se debe recordar que la medición de azúcar en la orina no es válida para hacer el diagnóstico de Diabetes Mellitus, ya que otras circunstancias aparte de la diabetes pueden provocar que aparezca azúcar en la orina. Un valor de más de 200 mg. de glucosa o azúcar en sangre es suficiente para hacer el diagnóstico de diabetes.

Una vez comprobado el diagnóstico el niño debe ser canalizado a una institución o facultativo especialista en el manejo de diabetes del niño, ya que el manejo de insulina, la alimentación y las actividades propias de la edad requieren conocimientos especiales para su manejo.

¿Qué pasa con los niños diabéticos?

Ni la diabetes del niño, ni la diabetes del adulto son enfermedades que se curen, las dos son enfermedades que se pueden controlar y controlar muy bien, de manera que la persona puede llevar una vida prácticamente normal. En el caso de los niños, su tratamiento es bastante más complicado pues se requiere calcular y ajustar frecuentemente la dosis de insulina y su alimentación para lograr un buen control.

CONTROLES MÉDICOS

El conseguir este buen control permite al paciente vivir muchos años en buenas condiciones y reduce la posibilidad de complicaciones que disminuyan su calidad de vida. El obtener un buen control le permite una actividad diaria normal, acudir a la escuela, realizar deportes y sobre todo planear y tener una vida futura libre de invalidez.