Dice fabricantes de calzados tienen oportunidad en CA

POR SOILA PANIAGUA
El empresario Pedro Pérez afirmó ayer que la industria del calzado se favorecería del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Centroamérica, porque podría importar materia prima a bajos costos.

También afirmó que si el productor local sabe aprovechar la oportunidad que le brinda el TLC, fabricando productos que respondan a las necesidades del mercado local, podría resurgir del letargo en que ha estado sumido por varios años.

Pérez, cuya familia se dedicó por años a la fabricación de calzados a través de la Industria “Celso Pérez C.por A” y otras empresas, dijo que la difícil situación que afectó a la industria local obligó a muchas industria a cerrar sus puertas, pero que “ahora se presentan nuevas oportunidades que se deben aprovechar”.

Actualmente, de cada 10 pares de zapatos que calzan los dominicanos, siete son importados, porque los altos costos de producción, unidos a las importaciones masivas, frenaron el desarrollo de ese sector productivo.

De unas 400 fábricas de calzados que habían en el país hasta el año 2000, actualmente sobreviven menos de 200 y según personas ligadas al sector, si no se toman medidas para impulsarlo, es posible que sigan cerrando fábricas.

De acuerdo a Pérez, las importaciones de calzados procedentes de China son cada vez más numerosas, porque en las condiciones en que opera la industria local, es imposible competir con una nación que fabrica en grandes escalas y con costos de producción muy bajos.

Conjuntamente con el alto costo de la energía y los frecuentes apagones, uno de los factores que desfavorecen a la industria local es que cerca del 90 por ciento de la materia prima que se usa, es importada.

Pérez opinó que a la industria local de calzados hay que apoyarla, aunque reconoció que en las condiciones actuales es difícil competir con naciones como Brasil y China que fabrican zapatos en grandes cantidades, a precios competitivos.

Añadió que mientras la industria local produce para un mercado de ocho millones de consumidores, esas naciones pueden hacerlo para cantidades muy superiores a esta, lo que les permite a abaratar sus costos.

Exhortó a los productores locales a identificar las oportunidades que se les ofrecen para ser competitivos, porque en el mercado cada nación siempre tiene un producto que la identifica.

“La industria del calzado de República Dominicana no se puede abandonar, hay que identificar dónde están las oportunidades para ser más competitivos”, sostuvo Pérez.

Reconoció que algunos industriales dominicanos optaron por importar productos similares a los que fabricaban, porque los altos costos de producción impedían competir en un mercado abierto como el actual.