Dicen problemas internos quitan competitividad RD

POR SOILA PANIAGUA
El problema de las exportaciones dominicanas no es de acceso al mercado externo, sino que los problemas internos quitan competitividad al producto local. Según Miguel Ceara Hatton, coordinador Nacional de la Oficina de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidad para el Desarrollo (PNUD) el país no debió ir a un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos sin antes atacar los problemas que afectan la producción y las exportaciones.

Citar el informe nacional de Desarrollo Humanos del PNUD, específicamente el tema “Exportaciones Nacionales: una oportunidad poco aprovechada”, Ceara indica que la liberación del comercio no garantiza crecimiento económico y que “el crecimiento no garantiza desarrollo humano”.  “La teoría dice que si se paga menos arancel, es lógico que se crezca en el mercado”, al referir que de un arancel efectivo promedio de 38% que pagaban las exportaciones dominicanas que entraban a los Estados Unidos, cayeron hasta alcanzar en el 2003 alrededor 0.46%.

Tal es la situación, que en 1990 el país tenía una participación 0.35%, la cual aumentó a 0.50 en 1997, a 0.97 en el 2000 para luego caer de nuevo a 0.35% en el 2003, lo que se atribuye a los problemas que afectan a los sectores productivos del país que afectan la competitividad dominicana en el comercio internacional.

“Lo curioso es como sabiendo eso nos embarcamos a un TLC que se limitaba exclusivamente a acceso al mercado”, dijo Ceara Hatton.

Mientras que Pavel Isa Contreras, atribuye los problemas de competitividad y la disminución de las exportaciones nacionales a que factores determinantes en esa área que han estado muy rezagados.

Cita entre esos factores la educación, la institucionalidad, el impositivo, infraestructura, los trámites y la tasa de interés.

“Aquí la tasa de interés activa real es una de las más alta del mundo”, dijo Ceara Hatton, al afirmar que en República Dominicana existen muchos factores que afectan la competitividad del producto local, como son los altos de producción generados por los problemas eléctricos y el costo del dinero. Comentó que el país trabajó el TLC con Estados Unidos al revés, porque primero se debieron enfrentar los problemas internos.

Sobre las zonas francas, dijo que en ese sector se dieron condiciones excepcionales en la décadas de los 80 y 1990, que ya no se volverán a ver.

De acuerdo al economista, las zonas francas deben reestructurarse para poder sobrevivir, afirmando que sus problemas no son de acceso al mercado.

“Las empresas de zonas francas apostaron todo el tiempo a integrarse verticalmente con los Estados Unidos”, dijo tras señalar  que sucedió todo lo contrario, y República Dominicana muestra un índice de integración de 3.0%, inferior a todos los países de América Latina, los cuales están en mejores condiciones de competir en las condiciones actuales del mercado.

Uno de los problemas de ese sector, es que se quedó rezagada, dijo, al señalar que el país debió encaminar más el eslabón productivo al mercado interno, tratando de que producir en escala, y no conformándose con el simple ensamblaje.

Opinó que en el país hubo una falta de visión, o de corto plazo.

Mientras que Isa Contreras opinó que el esquema de incentivo de Estados Unidos impedía y limitaba que se desarrollara una producción vertical, por lo que los productores de zona franca se quedaron usando sólo las facilidades que se les ofrecían y descuidaron aumentar su eficiencia.

“Ellos sólo buscaban donde colocar sus telas, como su textileras podían competir con la competencia asiática”, expresó Isa Contreras.