Dilema cuántico: La ciencia ante un callejón sin salida

Si usted, al igual que yo, es de la persona que hurgan en la ciencia en busca de una respuesta a la pregunta que más ha intrigado a la humanidad desde su aparición sobre la Tierra, ésa que tiene que ver con el origen del Universo, deberíamos preguntarnos si vale la pena seguir el intento, toda vez que los últimos hallazgos de la física cuántica han colocado a ésta en una encrucijada, en un verdadero callejón sin salida. Ni siquiera la teoría “M” (teoría de cuerdas), el último intento de la ciencia por explicar lo que ocurrió antes y durante el Big Ban, resulta convincente, si se parte del hecho, ya demostrado, de que en la escala de los átomos y las moléculas, la relación causa-efecto, unos de los pilares fundamentales en los que se sustenta la ciencia, no tiene ninguna validez.

¿Por qué en esta área de conocimiento las nociones convencionales del pensamiento científico no son aplicables?

Por la comprobación experimental de algo extraño e insólito que ocurre en el caótico mundo de los átomos y las moléculas, el que supuestamente existía antes de la gran explosión y que mantiene en vilo a la comunidad científica mundial.

Las partículas de materia, por alguna extraña razón, aparecen y desaparecen de forma misteriosa en ese mundo cuántico, lo que parece sugerir, aunque lo científicos no lo expresen formalmente, que la materia, y con ella el Universo, pudo haber tenido un origen inmaterial, más allá de los límites de la comprensión humana. En tal caso, solo restaría preguntar: ¿cerramos el libro de la ciencia y abrimos el de la filosofía para encontrar la respuesta?.