Dinero corrupción llegó a jueces, ONG

BRASILIA (EFE).- El dinero de un publicista vinculado al Partido de los Trabajadores (PT) y a los escándalos de corrupción que sacuden Brasil sirvió para financiar partidos, jueces y hasta organizaciones no gubernamentales, según documentos revelados ayer.

Los tentáculos de Marcos Valerio Fernandes parecen más largos de lo que se sabía hasta ahora, pues de momento sólo el partido fundado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y otras tres formaciones aliadas estaban implicadas en las corruptelas ligadas al publicista.

Documentos obtenidos por una comisión parlamentaria que investiga los escándalos prueban ahora que las dimensiones de la máquina de corrupción aparentemente montada por Fernandes eran gigantescas y, además, todo indica que altos cargos del gobierno de Lula sabían del asunto.

El diputado Oscar Serraglio, relator de la comisión, admitió que los documentos son “pólvora pura” y aseguró hoy que hasta ahora sólo se ha averiguado “un diez por ciento”.

Uno de los nuevos documentos dice que las empresas del publicista financiaron, igual que lo hicieron con el PT entre 2003 y 2004, al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) en las elecciones de 1998.

El PSDB, que ese año llevó a su segundo mandato al presidente Fernando Henrique Cardoso, fue “ayudado” por Fernandes al menos en la campaña de Eduardo Azeredo a la gobernación de Minas Gerais, el estado donde están basadas las empresas del publicista.

Otros documentos dicen que, en los primeros meses de este año, recibieron dinero de Fernandes el Frente Nacional de Alcaldes, el Instituto de Magistrados de Brasilia y la Asociación de Jueces, también de la capital federal.

La Asociación Brasileña de Organizaciones no Gubernamentales fue otro beneficiario y recibió 500.000 reales (208.000 dólares), según prueban los movimientos de las cuentas bancarias de Fernandes.

Lo extraño en todos los casos es que no se ha podido determinar el por qué de esas transferencias de dinero a todas esas entidades, definidas legalmente como “sin fines de lucro”.

El presidente del Colegio de Abogados, Roberto Busato, admitió que las nuevas revelaciones salpican al Poder Judicial, “el único de los tres poderes de la Nación que hasta ahora estaba al margen de toda esa podredumbre”, según declaró a periodistas.

Los nuevos documentos, sin embargo, no han apartado el foco del escándalo del gobierno y del partido de Lula, que parecen cada día más comprometidos.

Renilda Santiago, esposa del publicista, dijo hoy en el Congreso que el ex ministro de la Presidencia José Dirceu sabía que su marido había avalado unos préstamos bancarios, por el equivalente a casi 17 millones de dólares, en favor del PT con contratos de sus empresas con organismos del Estado.

El dinero, según el ex tesorero del partido Delubio Soares, fue usado para financiar campañas electorales y “ayudar” a legisladores del PT y de otros partidos de la coalición gubernamental.

Dirceu era considerado el “hombre fuerte” del gobierno y la “mano derecha” de Lula hasta hace un mes, cuando renunció acorralado por denuncias, que también llevaron a la dimisión de toda la cúpula del PT.

Santiago, que figura como titular en todas las empresas de su marido, aseguró que ha dedicado su vida a la familia y que nunca se inmiscuyó en los asuntos de las firmas, pues eran responsabilidad de su esposo.

Admitió, sin embargo, que su “pecado” fue ser “demasiado pasiva” con las actividades de las empresas e insinuó que Fernandes “no es el único culpable”.

Santiago no supo explicar cómo el patrimonio de su familia pasó de 3,8 millones de reales (1,5 millones de dólares) en 2002 a 18 millones (7,5 millones de dólares) en 2004, en coincidencia con los dos primeros años de Lula en el gobierno. El diputado Onyx Dornelles, del derechista Partido del Frente Liberal, pidió que el publicista sea encarcelado de inmediato, pues cree que el Congreso tiene elementos “más que suficientes” en su contra.

Afirmó además que la detención de Fernandes hasta “garantizará la vida” del publicista, de quien dijo temer que sea asesinado, pues conoce “demasiados secretos”.