Dios en el Corán

La relación musulmana con Dios se basa en tres postulados del Corán. Primero, el Tawhid (“la unidad de Dios”), sugiere que Dios es completa e inevitablemente único, la unidad perfecta en sí misma.

Exactamente sería “la afirmación de la unidad divina”, que obliga a los musulmanes a estructurar su fe (imán) y su práctica (islam) conforme a su creencia en la unidad divina. El Tawhid llama a la vida piadosa y generosa.

La nubwwwa, o “profecía”, enseña cómo Dios transmite su voluntad a la humanidad, designa a los profetas mensajeros del Tawhid y piden al mundo que lo obedezca y venere adecuadamente. Mahoma es el símbolo de la profecía.

El Tawhid y la nubwwwa se expresan en su credo denominado “shahada”: “No hay más Dios que Dios (Alá), y Mahoma es su mensajero”. Para convertirse al islam solo hay que recitar la shahada y, tradicionalmente, hay que susurrarla al oído de un recién nacido. Es el primero de los llamados “Cinco Pilares”, el pentateuco de la religión islámica.

El tercer principio alude a los “Últimos Días”, el fin del mundo, o “maad”, que sugiere la idea del “retorno”, es decir, el regreso de la creación a su origen divino. El Juicio Final, inevitable, pues todos serán juzgados por su respuesta a los llamamientos proféticos, acompaña a los “Últimos Días”.

La tradición chiita añade dos principios: El imanado, la idea de que el liderazgo social y espiritual de Mahoma fue continuado por sus descendientes con inspiración divina, los imanes.

El otro establece el “atributo divino” de justicia perfecta, o adl. Los eruditos chiitas medievales escogieron este como fuente del Juicio Divino y de la responsabilidad de los seres humanos por sus acciones. (Fuente: RELIGIONES DEL MUNDO, de Michael D. Coogan).
Conclusión: El terrorismo del Estado Islámico destruye el Corán.