Diputados, ARS y Salud Mental

Diputados, ARS y Salud Mental

Con la tradicional ceremonia que oficializa el inicio de las actividades literarias de la 21ª Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2018, la dedicatoria de calle corresponderá este lunes al psiquiatra y escritor José Miguel Gómez. Hoy/Fuente Externa 22/4/18

El diputado Aníbal Díaz ha sometido un proyecto de ley donde las ARS deben incluir las enfermedades mentales y el uso de medicamentos psiquiátricos.


Confieso, como psiquiatra que tengo años exigiendo por una ley no excluyente, equitativa y humana que responda a las familias pobres que tienen hijos (as) con enfermedades mentales; felicito la iniciativa de Aníbal y otros diputados que están introduciendo esta nueva ley en el Congreso.


La constitución de la República garantiza que todo dominicano tiene derecho a la salud física y mental, a tratamiento, y a la rehabilitación sin importar su estatus social, religión, sexo, ocupación o color de piel. Son derechos universales, donde los seres humanos han logrado conquistar el derecho a la salud, al bienestar, a los servicios básicos y al trabajo, etc.


Es preocupante que el 20% de la población dominicana que tiene el riesgo de padecer un trastorno psiquiátrico, no pueda tener o vivir con la seguridad de que va recibir tratamiento y medicamentos por el Estado y el sistema de la seguridad social y de las ARS, con cobertura general y de acceso a los servicios en salud mental.


Cientos de dominicanos que padecen de depresión, bipolaridad, esquizofrenia, adicciones, trastorno de ansiedad, hiperactividad con déficit de atención, demencias, y otras enfermedades neuro-psiquiátricas están excluidos de diagnósticos y tratamientos médicos.


El coste directo e indirecto de un tratamiento en salud mental son dos o tres veces el salario mínimo para una familia pobre, clase media y media baja, representando un gran dolor de cabeza.


Los enfermos mentales dominicanos, tienen mayor recaída y por pronóstico de su enfermedad, debido a la falta de acceso a los medicamentos, a los servicios privado en salud mental, y poder mantenerse estable y funcional.


El coste indirecto por la falta de medicación conlleva a los enfermos mentales a la pérdida de empleo, a conflictos familiares y de parejas, de estudios y de proyecto de vida, pero también, a la incapacidad para poder cumplir los programas de rehabilitación psicosocial.


República Dominicana, es de los pocos países de Latinoamérica que excluye las enfermedades mentales y los medicamentos de las ARS. Literalmente es inhumano, lo que padecen las familias y las personas con algún tipo de trastorno mental. Espero que los señores diputados pueden lograr una cobertura sin exclusión, pero también, que se aumente el presupuesto que se dedica a la salud mental; y más nombramientos de profesionales en los niveles de atención primaria, en el nivel secundario y terciario.

La salud mental es un derecho, no puede continuar siendo una cenicienta, una razón de exclusión y de estigma social, donde los más pobres pagan y sufren la indiferencia de una sociedad que les niega sus derechos fundamentales.
Los diputados tienen el compromiso de garantizarle a los enfermos mentales que tienen dolientes y que van a garantizar la inclusión a los tratamientos y servicios en salud mental.


La salud mental es un estado de bienestar físico, emocional, psicológico, sociocultural y espiritual. Desde la niñez hasta la vejez, se debe tener acceso universal a la salud mental y a la vida digna, con calidad y calidez.

Después de la pandemia se han triplicado la demanda de servicio en salud mental, se hace urgente la cobertura por las ARS.

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