Directivo de la Academia de Ciencias apuesta por la energía renovable

El coordinador de la Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, geólogo Osiris de León, favoreció un sistema combinado de energía eólica, solar e hidroeléctrica, como una manera de disminuir las emisiones de bióxido de carbono en el país, y afirmó que ha llegado el momento de readecuar los sistemas productivos y sustentar el desarrollo nacional en energía renovable.

“El país puede establecer un esquema combinado mediante el cual un 25 por ciento se produzca en energía hidroeléctrica, un 25 por ciento se produzca en energía eólica, un 40 por ciento se produzca en base a carbón de bajo contenido de azufre, de cero contenido de mercurio y con precipitadores electroestáticos que garanticen que no salga al aire ninguna partícula de carbón para evitar la contaminación ambiental, y el restante 10 por ciento mediante la energía solar”, explicó.

El directivo de la Academia de Ciencias recordó que República Dominicana, tras suscribir el Protocolo de Kyoto en 1990, está comprometida a reducir un 5 por ciento las emisiones de bióxido de carbono, que son provocadas mayormente por los combustibles fósiles.

“La comunidad científica mundial –puntualizó- está preocupada por el efecto invernadero y por el derretimiento de los casquetes polares, lo cual constituye una seria amenaza para las zonas costeras de las islas del Caribe, y República Dominicana tiene que ser parte de ese esquema internacional”, dijo De León.

El especialista señaló que la energía renovable puede ayudar al país a alcanzar nuevos estadios de desarrollo, al producir una drástica reducción de costos en el ámbito energético. “Si nosotros instalamos parques eólicos en diferentes zonas del país podemos producir suficiente energía eléctrica, por lo menos, la cuarta parte de la demanda nacional sin tener que importar petróleo desde determinado país”, añadió.

El geólogo identificó las zonas de Punta Cana, en la región Este, Puerto Plata-Luperón, en el Norte,  Montecristi, en el Noroeste, y Baní y Pedernales, en el Sur, como los escenarios de mayor potencial eólico. “Son las zonas que han sido mejor estudiadas desde el punto de vista del aprovechamiento de la energía eólica porque los vientos alcanzan velocidades considerables”, manifestó.

“Tenemos que acercarnos adecuadamente a la fase de transición, dejar de importar barriles de petróleo y comenzar a producir nuestra propia energía renovable, aprovechando el sol, aprovechando el viento y aprovechando el agua, que son parte de nuestras mayores riquezas”, indicó.