Disfunción eréctil o disfunción publicitaria

POR DONALD ROWLAND
Si las promesas que ofertan en sus anuncios las marcas vendidas en el mercado como productos ideales para la cura de la disfunción eréctil se cumplieran a cabalidad, estamos seguros de que podríamos declarar a la Republica Dominicana como el único territorio del mundo libre de esta embarazosa enfermedad, capaz de disminuir el natural machismo caribeño a su más mínima expresión.

La fiera competencia generada con la cada vez más amplia gama de estos productos llegados al mercado en los últimos años ha hecho más agresivos a sus fabricantes quienes parecen no tener frenos a la hora de presentar al público los alegados atributos, beneficios y valores que le atribuyen a sus marcas para cumplir la sagrada misión de curar uno de los más denigrantes ataques a la dignidad y el orgullo del hombre dominicano.

Este comportamiento no es raro en un mercado abierto, de libre competencia y carente de los adecuados y modernos controles estatales que deberían existir, no solo para poner freno a la exagerada publicidad de este sector de negocios, sino también a la montaña de publicidad engañosa que inunda diariamente los espacios programáticos de los medios tanto impresos, electrónicos como de cualquiera otra índole de los que existen en nuestro país.

Ante tal realidad no es ocioso recordar que desde las aparentemente inofensivas ofertas de mercancías a un precio que “in-situ” resulta ser distinto al propuesto en la pieza publicitaria en cuestión, hasta las más sofisticadas promesas de segura “erección”, que ofrecen solución casi milagrosa a un problema tan viejo como la existencia masculina sobre el planeta, pasando por el precio a pagar por la ilusión de convertirse en millonario de la noche a la mañana, el consumidor dominicano sigue expuesto a esta ilegal práctica, sin esperanza de poder disfrutar de la normal protección que debe el Estado al ciudadano en cualquier sociedad organizada del mundo.

Esta práctica publicitaria, por recurrente y falta de la debida sanción que deberían imponer las leyes, o los reglamentos y las normas éticas que deben primar en toda práctica comercial o en última instancia, el espíritu de autorregulación de la industria en su conjunto, parece no tener remedio condenando al público a seguir sufriendo las consecuencias que se derivan de una práctica que afecta no solo al bolsillo, sino también a la salud y al estado mental y emocional del consumidor de estos productos y servicios.

Mientras esto sucede en nuestro entorno con la publicidad que se hace a este tipo de productos, el intento de hacer lo propio en el mercado norteamericano recibe la condigna sanción que se merecen los promotores del mismo, al ser prohibidos, entre otros, anuncios de Levitra, de la firma Pfizer, al objetar la FDA afirmaciones “imposibles de comprobar” en sus textos.

LA FDA PROHIBE PUBLICIDAD ENGAÑOSA

La información aparece en el portal Ad Latina, destacando que el ente de regulación de medicamentos y alimentos de los Estados Unidos advirtió a los fabricantes de las populares drogas Levitra y Zyrtec que debían retirar algunos avisos comerciales que, según las autoridades, realizan “promesas no fundadas”.

La FDA (Food & Drug Administration) anunció que acaba de enviar cartas tanto a Bayer Pharmaceuticals como a Pfizer Inc. indicando que un comercial de tv para Levitra y tres avisos de direct mail para Zyrtec realizaban afirmaciones de superioridad “sin fundamento”, con respecto a productos de la competencia.

En el caso de Levitra, Bayer también cometió otra falta al no transcribir las advertencias de la FDA y otras informaciones del producto, dice la carta de la entidad.

El comercial para este último producto, una droga que actúa contra la disfunción eréctil, muestra a una mujer elogiando al medicamento y -según la FDA- dando a entender que su experiencia sexual con su pareja fue satisfactoria gracias al uso que éste hizo de Levitra. Ella dice que la droga es “la mejor forma de experimentar la diferencia”, algo que la entidad reguladora considera “una afirmación imposible de probar”.

Además, según el organismo, el comercial deja de comunicar los efectos secundarios y las advertencias previamente acordadas con la FDA.

Matthew Scampoli, vocero de Schering Corp., empresa que comercializa Levitra para Bayer, afirmó que el comercial en cuestión -de 15 segundos- es una de las tres piezas que componen la campaña. “Los otros dos comerciales seguirán en el aire”, afirmó. “Actualmente, estamos revisando todo el material promocional de Levitra, para ponernos en línea con lo que piden los reguladores federales”.

EL OTRO CASO

Los avisos para Zyrtec -un antialérgico- comparan a dos personas. Una, notoriamente enferma, que estornuda y se suena la nariz todo el tiempo, y la otra, de aspecto normal y sano.

Las frases que acompañan a ambas fotos dan a entender que el sano ha tomado Zyrtec, y que el otro utilizó otra medicación.

La FDA indicó que “no se conoce una evidencia sustancial o una experiencia clínica suficiente como para demostrar que Zyrtec es superior” a cualquier otro antialérgico que se venda con o sin receta.

d.rowlan@verizon.net.do