Disidencia cubana gasta ayuda en lujos

MIAMI (AFP).- La falta de controles en la millonaria ayuda que Estados Unidos provee a la disidencia interna cubana ha provocado que parte del dinero se gaste en chocolates, vídeojuegos o salarios injustificados, y no se puede medir si la ayuda surte algún efecto en la isla, según un informe gubernamental publicado este miércoles.

El informe de la Oficina General de Contabilidad (GAO), un organismo del Congreso, revisó la ayuda otorgadas entre 1996 y 2005 a grupos norteamericanos que apoyan a la disidencia interna en Cuba, y que han recibido más 65 de millones de dólares para ayudar a los disidentes a promover la democracia.

De 34 grupos que reciben ayuda de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), diez fueron auditados a fondo y en tres de ellos se identificaron “gastos cuestionables”, como la compra de chocolates Godiva, vídeojuegos, carne de cangrejo, abrigos de cachemir y sacos de cuero para disidentes en Cuba.

También salarios injustificados de empleados en un grupo, reembolsos de viajes y gastos pagados a un familiar de un administrador en uno de los tres grupos, indica el GAO.

El GAO derivó sus conclusiones a la oficina del Inspector General de USAID, para que investigue a esos grupos.

Como el dinero no puede ser enviado en efectivo a la isla, los grupos proveen materiales de trabajo, entrenamiento y ayuda humanitaria a activistas por los derechos humanos, disidentes, periodistas independientes y prisioneros políticos y sus familiares.

El pasado mes de julio el presidente estadounidense, George W. Bush, aprobó otros 80 millones de dólares en los años fiscales 2007 y 2008 para ayudar a la disidencia, además de los 35 millones de dólares destinados a las anticastristas Radio y TV Martí.

Los fondos aún deben ser aprobados por el Congreso estadounidense.

Según USAID, desde 1996 se han distribuido cientos de toneladas de medicamentos, alimentos y ropa a la disidencia, miles de radios de onda corta, millones de libros, panfletos y entrenamiento a periodistas.

Pero los controles internos del gobierno, “tanto sobre la entrega de ayudas en el programa de Cuba como la supervisión de los grupos (que reciben la ayuda), no proveen garantías adecuadas de que los fondos se estén utilizando apropiadamente”, agrega el reporte.

Destaca, además, que la mayoría de los fondos (62 millones de dólares) fueron entregados sin que proveedores de materiales se sometieran a subastas.

El GAO afirmó también que es muy difícil determinar si la ayuda está surtiendo algún efecto, sobre todo porque USAID no tiene personal en Cuba que verifique que está llegando a su destino.

Aunque los grupos cuestionados no fueron identificados en el informe, uno de ellos, Acción Democrática Cubana (ADC), con sede en Miami, admitió haber comprado los chocolates marca Godiva, la carne de cangrejo, abrigos de cachemir y de cuero para los disidentes.

“Hay líderes importantes de la oposición que se reúnen con diplomáticos en Cuba, con embajadores o con dignatarios que vienen de visita a Cuba y se reúnen con ellos… es lógico que vayan vestidos de una manera decente”, dijo a la AFP el tesorero de ADC, Guillermo Castilla.

“Tenemos contactos con muchos proveedores en Estados Unidos que compran esa ropa a descuento y nos la venden a precios muy baratos, y entonces, por ejemplo, si a nosotros nos venden una chaqueta de cuero que vale 300 dólares a 80 dólares, o un suéter de cashmir… ¿Por qué vamos a pagar el mismo precio por algo de menos calidad?”, dijo.

Castilla agregó que su grupo ayuda a disidentes que han sido expulsados de sus trabajos, y que tienen necesidades, y además de enviarle los artículos antes mencionados también se les envía otra “ropa, algún tipo de comida, café, cubitos de pollo, jabón, toallas, cepillos de dientes, medicinas”.