Disidentes inician congreso en Cuba

LA HABANA (AP).- Disidentes cubanos de toda la isla inauguraron el viernes una desusada reunión nacional destinada a examinar planes para crear una sociedad democrática en el país, durante la cual se escuchó un mensaje de aliento del presidente estadounidense George W. Bush.

   Unas 200 personas -la mitad de ellas participantes en la reunión y la otra mitad invitados, diplomáticos y periodistas- se dieron cita en el patio de la casa del disidente Félix Bonne, en las afueras de la ciudad, para asistir a la Asamblea para Promover a la Sociedad Civil (APSC).

   Los disidentes fueron encabezados por la ex presa Martha Beatriz Roque, quien demandó la libertad de los prisioneros políticos y agradeció el apoyo material de los exiliados.

   Roque auguró que el congreso será “un punto de partida de la actividad opositora” y dijo que se trataba de la primera reunión de ese tipo en este país comunista gobernado desde hace 46 años por el presidente Fidel Castro. “Este es un triunfo para toda la oposición”.

   La reunión, que comenzó con el himno nacional y gritos de “­Libertad!” y “­Abajo Fidel!”, se desarrolló sin interrupción alguna por parte de las autoridades.

   Entre los invitados figuró el jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba, James Cason, quien aclaró que se hallaba allí a título de observador y no como participante. Las misiones diplomáticas de Polonia, la República Checa, Holanda, Alemania y la Unión Europea también enviaron representantes.

   Poco después de su discurso inaugural, Roque hizo escuchar una grabación de audio, en que Bush rendía homenaje al Día de la Independencia en la isla, una fecha reconocida en el exilio pero no por las autoridades cubanas.

   “Tengo el siguiente mensaje para los que se congregan hoy… durante su lucha por la libertad del país: El pueblo de Estados Unidos está de su lado”, dijo el presidente.

   “No aguardamos al día de la libertad de Cuba, trabajamos para el día de la libertad de Cuba”, indicó Bush, quien recordó el apoyo brindado a las organizaciones disidentes, la existencia de Radio y TV Martí y las prohibiciones del envío de divisas.

   En español Bush agregó: “Cuba será libre pronto”. Las palabras del mandatario fueron recibas con aplausos y gritos de “­Viva Bush!”.

   Los organizadores esperaban a unos 500 delegados, entre ellos casi una veintena de europarlamentarios y miembros del exilio.

   Pero esta semana las autoridades expulsaron a dos legisladores polacos, un checo y un alemán. Además una mujer de la Fundación Nacional Cubano-Americana de La Florida llegó a la isla, pero fue devuelta a Estados Unidos desde el aeropuerto, indicó Roque.

   Por su parte, Vladimiro Roca, de la agrupación Todos Unidos habló a nombre de su grupo, uno de los pocos que no pertenece a la APSC y aceptó la invitación para el congreso.

   “Es una sorpresa agradable estar aquí en esta reunión de la cual yo era pesimista”, dijo Roca quien llamó a los disidentes a “ventilar en privado” sus diferencias.

   Los preparativos para el congreso enfrentaron a la disidencia interna. Algunos grupos como los encabezados por Oswaldo Payá, Manuel Cuesta Morúa, Eloy Gutiérrez Menoyo y las Damas de Blanco –esposas de presos políticos– decidieron no participar, y ciertos miembros activos de la APSC renunciaron a sus cargos.

   El congreso “no representa a la mayoría de la oposición, ni siquiera a los grupos más importantes… No vamos porque las personas que lo dirigen han estado atacando y provocando a la oposición”, dijo a la AP Payá.

   Las autoridades no hicieron comentarios sobre el encuentro y lo dejaron transcurrir.

   Para el gobierno, los activistas son “mercenarios” pagados por Estados Unidos.