Dispersión de gestión pública dificulta
acciones en energía

POR MARIO MENDEZ
La dispersión en la gestión pública para el sector energético, dificulta la aplicación de políticas que bajen el costo energético de la economía dominicana, se informó. Se explicó que la actividad normativa para el sector energético está fragmentada entre la Comisión Nacional de Energía, la Secretaría de Estado de Industria y Comercio y la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CDEEE).

Igualmente, la actividad supervisora está fragmentada entre la Secretaría de Industria y Comercio, que maneja los hidrocarburos, y la Superintendencia de Electricidad y la CDEEE, para el sector eléctrico.

Hay quienes favorecen que sólo haya un ente regulador, para facilitar la toma de decisiones en el sector.

Se cree que ante el costo creciente de la energía, el país ha sido tímido en la toma de decisiones para lograr un uso más racional de este insumo y una reducción de su costo.

En un trabajo publicado ayer se planteaba que la participación del costo energético en el Producto Interno Bruto (PIB) más que se ha duplicado en los últimos años, al pasar de 4.1 por ciento en el 1998 a 8.90 por ciento en el 2004.

Si el costo se relaciona con el valor total de las importaciones, los datos son más preocupantes aún.

En el 1997 el costo de la factura petrolera representa un 19.4 por ciento del total de las importaciones y bajó a 13.3 por ciento en el 1998, pero para el año 2004 ya alcanzaba el 31 por ciento, y se espera que para el presente año represente el 37.2 por ciento.

Según cifras oficiales, en el primer trimestre del 2004 las importaciones de combustibles representaron el 30 por ciento del total de las importaciones, pero para el primer trimestre del presente año esa participación subió al 36 por ciento.

Las cifras son igualmente preocupantes si la comparación se hace con relación al total de las exportaciones dominicanas.

Las importaciones de combustibles representaron el primer trimestre del 2004 el 25 por ciento de las exportaciones totales del país, y esa participación subió al 38 por ciento en el primer trimestre del presente año.

Se teme que esa participación siga creciendo y alcance el 40 por ciento al finalizar el 2005.