Distorsionan un servicio social

Son inaceptables la evasión y la elusión que cometen entidades en perjuicio del Sistema de Seguridad Social debilitando y encarececiendo costos a este servicio de interés social. Debe sancionarse a numerosos patronos que cometen el engaño de registrar asalariados con montos inferiores a lo que realmente pagan en perjuicio de prestadoras y afiliados. Indigna que entidades estatales se atrasen enormemente en entregar a la Tesorería de la Seguridad Social los recursos que de sus propios ingresos y de descuentos a trabajadores deben reservar por compromisos con las ARS. Ahora sale a la luz otra omisión destructiva: empleadores privados deben RD$40 mil millones a la protección social.
Parte del endeudamiento es por concepto de réditos por mora. A las ARS se les vive reclamando una cobertura plena de salud a los afiliados. La citada distorsión va contra esa aspiración. Se ha dicho que para combatir los incumplimientos debe reformarse la ley de esta materia. Pero en lo que llega una legislación de contundente aplicación a los deudores, las autoridades deben recurrir diligentemente a los recursos legales ya establecidos para los acreedores en sentido general para reclamar lo que les pertenece. Se podría además negociar la forma de amortizar las deudas. Pero jamás permitir que los deudores sean “premiados” con condonaciones después de haber puesto en peligro la solvencia e integridad de la Seguridad Social.

Paz y orden para la UASD

La Universidad Autónoma de Santo Domingo es patrimonio de la sociedad con opciones asequibles para estudios académicos y el antecedente de haber sido cuna del saber para muchas generaciones. Se requiere preservarla de perturbaciones. Dolorosamente, toda la valía e importancia de este centro estatal es empañada por individuos anónimos que apelan a la violencia en su entorno cada vez que se les antoja sin claros fines. La UASD dispone de su propio cuerpo de seguridad y su autonomía no la aísla del respeto a las leyes. Puede auxiliarse de la fuerza pública para garantizar el orden sin el extremo de violar derechos ciudadanos. El rector de la Universidad Primada ha exhortado a la familia académica a manifestarse contra los encapuchados que recurrentemente impiden las actividades ordinarias allí. Sin embargo, hasta ahora, no ha aparecido aquel que le ponga el cascabel al gato.