Dominicana: situación difícil

REGINALDO ATANAY
NUEVA YORK.- La situación nacional dominicana no está fácil desde varios puntos de vista, comenzando por el social, pasando  por el económico y llegando al político. A medida que la delincuencia hace de las suyas en todo el territorio nacional, la desconfianza cunde, y el temor se agiganta, pues es que, a la verdad, en un pasado poco lejano, en el país no se veían tantas atrocidades como ahora.

Y solían decir los políticos que detentaban el poder en su turno, que aunque en la Nación había pobreza, existía también la tranquilidad, de la cual no gozaban otros países de Iberoamérica. Pero ya, la paz se ha ido resquebrajando, de tal forma, que la gente les tiene miedo a los delincuentes, a muchos políticos, y a la policía misma.

La desconfianza se va generalizando, y eso, unido a la ansiedad que provoca la escasez de energía eléctrica, crea un estado de ansiedad colectivo, que a la postre proporciona estados de ánimo sociales, nada saludables. Se ha ido dañando la salud social, como la económica, y los posibles solucionadores viven echándole la culpa a otros.

El presidente Leonel Fernández ha heredado un estado de caos, y muchas vagabunderías practicadas y mantenidas en perjuicio de la ciudadanía, y al intentar aplicar los correctivos, se suceden los encontronazos y el tropiezo con muchos intereses creados.

Una gran parte de la ciudadanía recuerda con satisfacción, por ejemplo, cuando el general del ejército, Pedro de Jesús Candelier, fue jefe del Departamento de Foresta, en tiempos del gobierno del presidente Joaquín Balaguer. Candelier se propuso cumplir a cabalidad su función, y cerró muchos aserraderos propiedad de gente poderosa política y económicamente que talaba árboles indiscriminadamente, empobreciendo la flora criolla lo que también ha sido motivo para que ríos y arroyos se achiquen, cuando no desaparezcan.

Los intereses de entonces, hicieron que Candelier fuera removido de su puesto. Luego, lo colocaron como jefe de la Policía Nacional; allí hizo buen trabajo, y amplió sus simpatías populares. Y luego surgieron los celos, porque hubo sectores que afirmaban que el general, que hacía reuniones deportivas con el pueblo, andaba buscando apoyo para lanzarse a actividades políticas.

En el mismo gobierno de Hipólito Mejía, Candelier fue removido de su puesto de jefe de la policía, dicen que por artimañas del entonces Secretario de las Fuerzas Armadas, general Miguel Soto Jiménez; se ha afirmado que ambos militares son adversarios personales.

Ese rumor cobró fuerza porque quien sucedió a Candelier como jefe de la policía, inmediatamente fue posesionado, fue al despacho del jefe miliar, a tomarse fotos, para demostrar que entre ambos había compenetración.

Ahora, quien sucedió a Candelier en la Policía, el general retirado Jaime Marte Martinez, está acusado de apropiarse de más de diez vehículos de lujo, robados, y que les fueron confiscados a los ladrones. En lo que se profundiza el proceso de ese caso, el ex jefe policial, al igual que otros oficiales de policía, sindicados del mismo delito, han sido confinados, por orden de un tribunal, a la ciudad de Santo Domingo, de la cual no pueden salir sin una orden judicial.

Candelier, ya fue puesto en retiro, por el presidente Leonel Fernández, quien también puso en retiro a otros dos generales, hermanos de Candelier. Algunos observadores afirman que esos retiros obedecen a venganzas del jefe de estado contra el ex jefe policial, ya que éste, siendo jefe de la policía, en el régimen de Hipólito Mejía, hizo declaraciones públicas que no fueron de la conveniencia del hoy nuevamente presidente de la República.

Para la meditación de hoy: Pon tu ser, a tono con la vida; afínate con ella, y suelta tensiones y odios; deja que la espontaneidad del vivir discurra en ti en todo tiempo. Una vez que te afines con la vida, tal armonía producirá en ti paz y alegría, dos ingredientes fundamentales el  mantenimiento de la salud mental y física.