Dominicanos en Washington D. C. en 1920

Dominicanos en Washington D. C. en 1920

Casa Blanca (Foto archivo).

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Pocas décadas han marcado un hito en la historia de un país como lo significaron los roaring twenties – decenio comprendido entre 1920 y 1929 – para los Estados Unidos, época posguerra en la cual se consolidó como potencia hegemónica y económica, mientras su población experimentaba un renacer vibrante que implicó su transformación sociocultural y política.

En 1920, mientras el jazz se asentaba como expresión musical y el art déco redefinía el arte visual y la arquitectura, la jerarquía política en Washington D.C. rechazaba la ratificación del Tratado de Versalles y su ingreso a la Liga de Naciones, coordinaba la presencia militar estadounidense en países de Latinoamérica, y se enfrentaba al atemorizante crecimiento de la “amenaza roja” y una ola de crimen organizado sin precedentes enraizada en la implementación de la ley seca.

En medio de estas circunstancias, el decimocuarto censo decenal de los Estados Unidos arrojaba un total de 437,571 habitantes en su ciudad capital hacia enero de 1920, de los cuales cuatro declararon ser dominicanos. Estos pioneros de la inmigración dominicana a Estados Unidos lo fueron:
Cestero, Tulio Manuel: Político, periodista, escritor y autor de “La sangre”, obra clásica de la literatura dominicana. Nació en San Cristóbal el 10 de julio de 1877. Fueron sus padres el prócer restaurador y político Mariano Cestero Aybar y Mercedes Leiva Puello.

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Pasó a los Estados Unidos en representación de la Comisión Nacionalista que buscaba la desocupación militar de la República Dominicana por parte del Gobierno estadounidense. Estaba domiciliado en el edificio The Manchester Apartment-Hotel, calle M, n.° 1426 y trabajaba como periodista en el diario cubano “El Heraldo”.

Contrajo matrimonio el 14 de abril de 1920 en la Catedral de San Patricio de Nueva York con la chilena Rosalba Escobar, concuñada del entonces presidente chileno Juan Luis Sanfuentes Andonaegui. Juntos procrearon al ingeniero y diplomático Jaime Cestero Escobar.

Tras una dilatada carrera diplomática, se jubiló en Santiago de Chile, donde falleció el 28 de octubre de 1955.