Don dinero y las huelgas médicas

No hay huelga de médicos y/o trabajadores del sector salud que sea “buena”, “simpática” o “agradable” porque, aun conservando los servicios de emergencia, siempre serán paros odiosos, controversiales y, lamentablemente, el recurso que se ha hecho costumbre para que los gobiernos de turno volteen su mirada hacia las instituciones estatales de salud y sus empleados.
Si los gremios del sistema de salud hubiesen pospuesto sus demandas hasta que no hubiera crisis, amenazas y brotes epidémicos en el sector salud, jamás hubieran logrado la más mínima reivindicación laboral porque Salud Pública vive en crisis permanente y personajes como el Dr. Waldo Suero, consagrado guerrillero gremial, saben que las prolongadas reuniones o diálogos con ministros y sus funcionarios representan inútiles pérdidas de tiempo.
Se ha dicho que las cosas que más gustan son el dinero, el bizcocho y las mascotas (perros, gatos, etcétera) pero de ellas, la mejor es el dinero porque no te engorda ni te pone a recoger pupú de alfombras, pisos y patios. Don dinero, “el famoso caballero” es indispensable para evitar huelgas, porque posibilitaría la asignación de un 5% en el presupuesto nacional, pagos de pensiones justas (100% del último sueldo a los médicos, según la ley) más nombramientos, mejoría y construcción de estructuras hospitalarias, etcétera. Sin embargo, la noticia que coincidió con el anuncio de huelga del Colegio Médico Dominicano, es que el gobierno dominicano, “con la economía más pujante de América Latina”, cogerá prestado en bonos mil millones de dólares (45 mil millones de pesos dominicanos) para financiar el presupuesto del 2016, año de gastos reeleccionistas que coincidirán con dengue, chikungunya, zika y los médicos en huelga.