Don Fabio Herrera

MANUEL RAMÓN MARTÍNEZ QUIÑONEZ 
Al partir las cortinas de sombras don Fabio Herrera Cabral deja recuerdos imperecederos en nuestro pueblo Nagua y los municipios de Cabrera, Río San Juan, Matancitas y El Factor, que conforman la provincia María Trinidad Sánchez. Y no es para menos, toda vez que el ilustre hijo de Baní fue el primer gobernador de la provincia inaugurada el 1ro. de enero de 1959 bajo el nombre de Julia Molina, en honor a la progenitora del tirano de San Cristóbal, generalísimo Rafael Leonidas Trujillo Molina.

Don Fabio proclamaba a voz en cuello que idolatraba nuestro pueblo y la provincia en general como a su propio pueblo Baní, razón por la cual su nombre será recordado con cariño, admiración y respeto por todos los nagüeros, y en especial los que tuvimos el privilegio de gozar de su amistad.

Ahora que terminó su vida terrenal nos damos cuenta de que el espacio dejado por este gran dominicano es muy difícil cubrirlo, por no imposible.

Con su caballerosidad, inteligencia y fino trato con los demás, don Fabio selló su amistad con los pobladores de la demarcación provincial que le tocó bien gobernar. Se codeaba con todos los grupos sociales, no obstante provenir de una sociedad elitista y familia de abolengo de gran influencia económica, política y social en una importante región como es el sur de la República.

Hemos visto y leído con inusitado interés lo publicado por la prensa escrita acerca del fallecimiento de don Fabio, destacando los importantes cargos que desempeñó en la administración pública, causándonos extrañeza que no se incluyera el de primer gobernador de nuestra provincia, la cual idolatraba -repetimos-, como su natal Baní. Cada vez que conversábamos, el tema principal era Nagua, para recordar esos tiempos para él inolvidables.

El amó con cariño paternal a sus comprovincianos. Ese cariño le fue reciprocado. Damos testimonios de que la gobernación de don Fabio se caracterizó por la concordia, armonía y buen entendimiento entre sus gobernados.

Para Nagua, Cabrera, Río San Juan, Matancitas y El Factor, este banilejo-nagüero no ha muerto porque vivirá para siempre en sus recuerdos.

Por la misericordia de Dios, descansa en paz distinguido y recordado amigo.