¿Dónde están los cien millones?

Es verdad que en estos tiempos se le ha perdido el respeto al dinero, que cualquiera habla de millones y millones como si se tratara de hojas de palo, pero también lo es que cien millones de pesos todavía es mucho dinero en este país, y por lo tanto no resultan tan fáciles de esconder o traspapelar. Germán Miranda Villalona, Director de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos, sabe de lo que estoy hablando, y porqué, también, estoy haciendo la pregunta. ¿Dónde están los RD$100 millones que habrían obtenido, producto de un fraude con tarjetas de crédito clonadas, una banda internacional que dirige un ciudadano venezolano condenado en México y su país por el mismo delito? He seguido de cerca las crónicas que se han publicado desde que la Policía anunció su apresamiento el pasado sábado, y por ninguna parte he visto que las autoridades hayan incautado vehículos de lujo, apartamentos en exclusivas torres o cuentas bancarias voluminosas, como sería de esperarse dada la magnitud que se atribuye a las operaciones fraudulentas de los imputados. Para colmo el hecho de que uno de los apresados, al que se señala como el “representante” en el país de la banda internacional de clonadores, está casado con una conocida presentadora de televisión, desviando el interés de los medios hacia su posible involucramiento en las actividades extracurriculares de su esposo. ¿Pero dónde están los cien millones? ¿En qué los invirtieron? ¿O los representantes locales de esa banda eran tan solo unos tontos útiles y los pejes gordos están fuera de alcance y también las ganancias? Como la investigación, según la Policía, sigue abierta, hay que esperar que las autoridades podrán responder esas y otras interrogantes, pues se supone que ese dinero es parte del cuerpo del delito y es su interés armar un caso sólido, que no se caiga por insuficiencia de pruebas o que concluya con una condena ridículamente benigna.