Donde no sobra, no alcanza

TEOFILO QUICO TABAR
tabasa1@hotmail.com
A pesar de lo que dicen los voceros del gobierno de que cuentan con suficientes votos para ganar fácilmente el 16 de mayo, las cosas que hacen, los esfuerzos que realizan, como el comportamiento de la cúpula oficial,  no parecen ir en concordancia con lo que repiten. Más bien  dan la impresión  de todo lo contrario.

Las compra de dirigentes, la búsqueda de apoyo de gente que de alguna forma es conocida en algún sitio. Las visitas casi a nivel de peinar el país buscando a cuanto ciudadano quiera cruzar la acera, para darle apoyo a la reelección. Los intentos de fragmentar aún más el ya vapuleado Partido Reformista sonsacándole uno que otros dirigentes, son más  demostraciones de temor y desesperación,  que de holgada posición como dicen sus voceros.

Por eso traigo a colación lo que ocurrió hace tiempo, cuando jugábamos pelota juvenil en Salcedo. El equipo nuestro tenía que visitar otro de un campo cercano.

Llegamos bastante temprano y nos dirigimos a la casa de quien había hecho los arreglos para el partido de pelota. Al llegar notamos que tenían cuatro pailas grandes cocinando arroz, frijoles, carne y víveres, lo que llamó la atención por tanta comida para un grupito de muchachos tan pequeño. Al hacerle el comentario a nuestro compañero sobre la abundancia de comida, su papá que escuchó dijo: Oigan mis hijos, donde no sobra no alcanza, porque nosotros sabemos cuantos somos ahora, pero nadie sabe cuántos seremos  a la hora de la comida. Finalizado el juego, recogimos los útiles y nos dirigimos a la casa y junto a nosotros, casi todo el que estaba viendo el partido y vaya usted saber la cantidad. Nuestra sorpresa y el aprendizaje de la sabiduría natural.

Traduciendo aquella experiencia a la política, es posible que el gobierno, sus voceros y sus estrategas, aunque para fuera digan y repitan que están ganados, para dentro, tengan idea y conocimiento de que las cosas no andan bien. Que hay descontento. Las cosas más caras todos los días. El dinero no alcanza. La medicina no aparece. La gente se muere en las puertas de los hospitales. Mucha gente sin trabajo y descontenta. Muchas personas desilusionadas. Es probable que la gente del gobierno sepa, que a pesar de que en nuestro país hay una franja importante de gente conservadora y acomodada con la que pudiera contar, y que disponen de muchos millones para propaganda y  dádivas, igualmente hay un sector talvez más grande de gente que no siente lo que anuncian, ni están convencidas de sus repetidos logros económicos.

En el gobierno hay gente que conoce la  expresión del   amigo  de  Salcedo y probablemente tenga dudas de cuántos participarán realmente en las elecciones. Una cosa es en el Palacio y en los medios, y otra puede resultar  en las urnas. Muchos dicen que van, y no van. Otros  dicen  que  no y van. Y es posible que sospechen que los votos,  ni sobren, ni alcancen.