Dormitorios de ENSUEÑO

dormir

Nuestro templo de descanso, el espacio más íntimo de la casa, el lugar en el que meditamos, la estancia idónea para acomodarnos luego de un agotador día de trabajo, el rinconcito donde nos relajamos y ¡soñamos!: el dormitorio.
Lo más importante a la hora de ambientar, redecorar o “crear” una habitación es saber que este es un espacio que debe hacernos sentir cómodos, tranquilos y a gusto.
¿Cómo lograrlo? Dicen que a veces basta con poco para ser feliz, pero si no te conformas y tu cuarto te ofrece el espacio, no te límites a la hora de decorarlo. Agrega todos los elementos que desees, claro está, con orden, cuidando la armonía.
Tu estilo definirá tu manera de ambientar el dormitorio. Tienes la libertad de escoger el que más se adapte a tu personalidad: moderno, artístico, clásico, rústico, minimalista, “vintage”, antiguo… una vez que definas cuál prefieres, añade los detalles que más se identifiquen contigo.
El elemento básico para esa habitación que siempre soñaste es la cama. Apuesta por una que sea grande y bien acolchadita, con confortables almohadas y sábanas de tela suave.
Los demás complementos que incorpores en tu aposento deberán girar en torno a ella: espejos, armarios, lámparas, sillones, cortinas, mesitas… Si gustas ir más allá puedes incluir plantas, peceras, hamacas… y hasta música y olores.
Sobre estos últimos agregados, la música puede ser ligera, temas que te ayuden a conciliar el sueño más rápido; en cuanto a los olores, opta por fragancias que no tengan aromas fuertes, sino suaves y frescos, como los florales.