Dorsilién

El único problema de Dorsilién es que nació en Cap Haitién, la antigua capital de Haití. “L’Ile est une et indivisible” (La Isla es una e indivisible) me dijo en una ocasión en puro francés.

Sin embargo, mi amigo Dorsilién pensaba como un ciudadano del Haití profundo de los tiempos de Jean Jacques Dessalines, pues de ahora en adelante la historia de ese país ha quedado dividida entre antes y después del 12 de enero del 2010 a las 5:43 de la tarde, cuando la tierra se tragó lo poco que quedaba de Port Aux- Prince. Como el 11 de septiembre (9/11), el 12 de enero (1/12) pasará a la historia como el otro terrorismo, el terrorismo de la naturaleza vengándose de lo que hemos hecho del planeta.

– Mwén trompé, Mwén trompé (me equivoqué, me equivoqué) me dijo en puro Creole después de presenciar al Presidente Leonel Fernández acudiendo a reunirse con su colega haitiano René Preval a planificar mano a mano el rescate de esa nación.

Tres días antes de la catástrofe Dorsilién había ido a visitar a su madre y el terremoto les sorprendió a ambos entre Cap Haitién y Port aux Prince.

Aquellos cuentos de camino de cuando éramos niños han quedado ahora atrás: “¡Por ahí vienen los haitianos con su dulce de maní”.

Dorsilién pensaba que nos odiábamos pero las tragedias unen a los pueblos acercándolos aún más.

Médico prominente, se había unido a cuatro dominicanos poniéndose al servicio de la Cruz Roja. Acabo de recibir este mensaje del black-berry de uno de ellos: “Dorsilién desaparecido. Se sospecha muerto camino a Cap Haitién”.