Dos asesinatos que hablan de lo mal que estamos

MARIEN ARISTY CAPITÁN

Aún no sabemos por qué fue. Cualquier hipótesis, sin embargo, es tremenda: ¿qué razón tan poderosa podría existir para asesinar a dos periodistas mientras trabajaban en una emisora de radio? ¿Cómo se entiende que alguien haya llegado hasta ahí, entrara tranquilamente y disparara a quemarropa contra ellos?
Las preguntas sobran. Cuesta demasiado comprender qué hay detrás de las muertes de Luis Manuel Medina y Leo Martínez, quienes hacían todo tipo de denuncias en su programa Milenio Caliente, que se transmitía en la emisora 103.5 FM de San Pedro de Macorís.
Por el momento la Policía identifica a José Rodríguez, de 59 años, como el presunto autor del doble asesinato. No agrega mucho más (para no entorpecer las investigaciones, como de costumbre).
La gente, el conglomerado que jamás se calla, ha ido ofreciendo sus versiones pero es mejor esperar para no pecar de imprudentes. El móvil, de cualquier manera, es lo de menos puesto que el crimen es abominable y habla muy mal de lo que somos como sociedad. ¿Qué puede valer más que las dos vidas que se han perdido? ¡Nada!
Pero este caso, además, preocupa en demasía porque grita lo vulnerables que somos y lo fácil que es para cualquiera sacar a los periodistas del medio, incluso cuando están trabajando en una plaza comercial. ¿Cómo es posible que allí no hubiera seguridad?
En República Dominicana nadie está a salvo. Entre la delincuencia y la locura hemos terminado siendo víctimas de la sinrazón. ¿Lo peor? Al Gobierno parece no preocuparle. ¡Sólo mira al otro lado!