¿Dos errores de Boyer?

Recogiendo pedazos de historias tratamos de construir un pasado que nos acomode y nos permita respirar un aire democrático. En búsqueda de una identidad dominicana incluyente nos topamos con lecturas y relecturas obligadas, en lucha constante con lo que ayer creíamos ser.

Vamos descubriéndonos en pasiones puestas en palabras por quienes escribieron historias que todos y todas aceptamos como relatos colectivos de nuestra existencia de nación libre y soberana con un pasado que debemos recordar, honrar, venerar.

En estos días voy rumiando los recuerdos de nuestro pasado esclavista, por aquello de que hay que recordar para comprender, comprender para aceptar y aceptar para cambiar el presente… Vivir escribir nuestra historia ya que la existencia es forjadora de futuros.

En esta realidad de tres padres de la patria, dos independencias, cientos de generales, más de treintas provincias en 48 mil kilómetros cuadrados, cientos de carnavales, tres poderes estatales infuncionales, cientos de jueces y miles de casos engavetados, tres partidos que se dicen mayoritarios y olvidan ofertar soluciones, decenas de partidos viejos que se dicen emergentes, intelectuales en silencio, culturólogos racistas y gente que se dice de primera, segunda y tercera; olvidamos celebrar las dos aboliciones de la esclavitud.

Si señoras y señores, recorriendo “El Pasado Dominicano” encontramos las aboliciones de la esclavitud. No una abolición, sino dos aboliciones, en un país en el cual, cuando se habla de la esclavitud, se mencionan las bondades de quienes fueron amos y los buenos tratos dispensados al esclavizado en el lado español de la isla dividida.

Ahora bien, según la define Naciones Unidas, “la esclavitud es el estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos Ejemplos son la servidumbre por deudas y la servidumbre de la gleba, o sea, la condición de la persona que está obligada por la ley, por la costumbre o por un acuerdo a vivir y a trabajar sobre una tierra que pertenece a otra persona y a prestar a ésta, mediante remuneración o gratuitamente, determinados servicios, sin libertad para cambiar su condición”.

Si la esclavitud no le permite a una persona la libertad para cambiar su condición, entonces es imposible definir la esclavitud como buena o mejor. La libertad es el derecho a tener voluntad, sin voluntad no se tiene gana y sin gana no ser puede vivir. Ahí está la importancia de recordar las emancipaciones y los acontecimientos que ocurridos alrededor de dichas emancipaciones.

Hay en lo anteriormente expuesto muchas palabras que debemos redefinir para poder iniciar un diálogo con la historia de nuestros historiadores: Esclavo, esclavizado, emancipación, manumisión, cimarronajes, etc. Es importante definir las palabras con las cuales tratamos de comunicar nuestras reflexiones acerca de la libertad existencial que debemos construir en el nuevo mundo que nos toca compartir con muchos y muchas diferentes.

Utilizamos palabras para expresar nuestras ideas y esas mismas palabras pueden regresar, devueltas por otra reflexión, a definimos otra realidad opuesta. Por ejemplo, en la página 131 del libro “El Pasado Dominicano”, Frank Moya Pons dice que el presidente Boyer cometió numerosos errores durante su gobierno unificado de la isla. Errores que causaron su derrocamiento.

Primero veamos, en el diccionario, las definiciones de la palabra error, para ver si se ajustan a la dada por el doctor Moya Pons: Error es definido como incierto y el acto de errar es definido como desacertar, equivocarse, confundirse, engañarse, pifiar, disparatar. Todo lo contrario sería encontrar, atinar, hallar, encontrar, descifrar, desentrañar, acertar, acertado, feliz, inspirado.

Ahora veamos dos actos que, según Moya Pons, fueron errores cometidos por el presidente Boyer: 1- “confisca todas las propiedades eclesiásticas”. Dando inicio a un proceso de reforma agraria, una verdadera revolución en la tenencia de tierras en la parte oriental de la isla. ¿Dónde está el error?. 2- Proclama la segunda “abolición de la esclavitud” en la isla. ¿Cómo puede considerar la abolición de la esclavitud una acción errada? Nuestros antepasados estaban esclavizados y fueron liberados por el presidente Boyer, lo que convierte a Boyer en el emancipador.

Si el historiador quería contarnos sobre las acciones que costaron a Boyer su derrota política no debió utilizar acciones positivas, desde un punto de vista del desarrollo social y humano, aún cuando dichas acciones enojaran al clero latifundista y feudal, por un lado, y a los miembros de una pequeña camarilla de canallas abusadores dueña de mano de obra esclavizada, por el otro… Esos no fueron errores de administración, eso era lo que un buen gobierno debía hacer y punto.