Dos mujeres más se querellarán contra fiscal

22_03_2016 HOY_MARTES_220316_ El País6 A

Dos mujeres más acusarán al fiscal de Samaná Robert Justo Bobadilla de acoso sexual, incluida la exfiscalizadora Evelyn Peña, que asegura que el funcionario siempre le decía que debían ser confidentes y amigos. La otra no quiso identificarse.

La ministerio público que ahora labora en la provincia Santo Domingo, dice que no le daba importancia a la actitud del hombre que le manifestaba lo bien que se veía y que al inicio parecía apoyar su trabajo, incluso le motivó a presentar un proyecto contra la violencia intrafamiliar, pero….

“Un día las cosas se salieron de control entonces ya el proyecto mío yo lo di por olvidado porque yo vi por donde se encaminaban las cosas”, asegura.

En tanto, la otra mujer explicó en El Informe con Alicia Ortega que se prepara para querellarse luego de conocer que hay un proceso abierto, porque los testimonios de sus compañeras le motivaron a dar el paso.

Otras de las que sí quiso dar identificarse es Flor Ylandia Johnson, secretaria en la fiscalía.

Las denunciantes sostienen que Justo Bobadilla mintió cuando negó el testimonio de una de sus acusadoras, que en declaración jurada aseguró que le observó tomar de una copa una bebida incolora, y que sintió un olor a alcohol.

El fiscal manifestó que no toma en copas y que no bebía alcohol, mientras que dos de sus secretarias aseguran que en una ocasión les mandó a comprar un juego de copas, pero solo pudieron encontrar dos grandes para agua, que eran utilizadas solo por el magistrado. Otras más pequeñas, según Loraine Cruz, secretaria coordinadora, las usaba Justo Bobadilla para poner agua y alcanfor.

El Informe mostró fotografías de Justo Bobadilla con una cerveza en la mano y sentados “frente a lo que parece un trago de whisky y otra bebida”, aparentemente tomadas en Samaná.

Dos de las querellantes han salido a la luz, una es Giselle García, quien fue secretaria en el Ministerio Público de Samaná.

La otra Anni Concepción exsecretaria auxiliar, que asegura haber sido acosada cuando solicitó un puesto fijo. Dijo que tras negarse no fue contratada.
Al respecto, Justo afirma que su oficina siempre está abierta, por lo que es imposible que los episodios que relatan las mujeres tuvieran lugar allí, pero empleados desmienten.