DR-Cafta y DM

24_09_2016 HOY_SABADO_240916_ El País5 A

El presidente Danilo Medina ha despertado esperanza entre los productores agrícolas con el nombramiento de la comisión para analizar y evaluar el impacto del Tratado de Libre Comercio firmado por el país con Estado Unidos y Centroamérica (Dr-Cafta) en los productos sensibles de origen agropecuario de la canasta familiar. La preocupación de los productores, principalmente de arroz, habichuelas, ajo, cebolla, papa, pollo, cerdo y leche ha bajado con la esperanza de que esta vez el Gobierno ha mostrado interés en saber la realidad de los efectos de los daños que le está causando el desmonte de los aranceles a la producción nacional de esos rubros, de gran importancia en la canasta básica local. Valoran el nivel de la comisión, que la encabeza el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, y por el sector privado, Osmar Benítez, presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD). Ojalá que el interés del presidente Medina por los efectos negativos que está causando a los productores y que aumentará en los próximos años con el incremento de las importaciones hasta quedar abierto el mercado para todos los productos, sin aranceles. Una de las quejas de nuestros productores es que están en desventaja con sus homólogos de EU y Centroamérica, con los subsidios y financiamientos blandos, entre otros beneficios. “Lo último que se pierde es la esperanza” y los productores esperan no perderla, esta vez.

Unión lácteos
Los ganaderos y los procesadores de leche han decidido unirse para luchar por el cumplimiento de las normas del etiquetado de los productos lácteos, para beneficio de la industria nacional y los consumidores. Esta semana volvieron a reunirse ganaderos y pasteurizadores en la sede de la Asociación Nacional de Productores de Leche (Aproleche) para unificar criterios y apoyar la labor del Gobierno para que se haga realidad el etiquetado de los productos lácteos de producción nacional e importados. Además, que se cumplan las normas que establecen que al país no entren lácteos sin etiquetas y que vengan traducidas en el idioma español para que los consumidores sepan lo que están comprando, porque en el país hay productos con etiquetas en otros idiomas.