Duele, duele

30_01_2016 HOY_SABADO_300116_ Opinión9 A

Mientras los ciudadanos no nos empoderemos y le pongamos coto a la ambición desmesurada de los políticos del patio, nuestra economía sufrirá los embates del malgasto innecesario de fondos pertenecientes al erario, recursos que bien podrían haber sido invertidos en necesidades a nivel nacional con carácter más perentorio.

En las elecciones nacionales que se celebrarán el 15 del próximo mes de mayo, a los partidos denominados mayoritarios, es decir, aquellos que en los comicios pasados obtuvieron más del 5% de los votos válidos, (PRD, PLD y PRSC) les han sido asignados por la Junta Central Electoral (JCE), a cada uno de ellos un botín de RD$429,356.512.80; entre los tres, la friolera de RD$1,289.069.538.40, dinero que será dedicado por los líderes de los mismos a la impresión de afiches, banderolas, cruza calles, pintada de letreros, agresión contra los árboles, contenes y postes del tendido eléctrico. Todos estos elementos tendrán una vigencia de tres meses, lo cual indica que una buena parte de estos recursos, serán desviados hacia los bolsillos de los jerarcas de los partidos que sin tener méritos, se alzan con el santo y la limosna.

Habrán cuantificado estos veteranos políticos o mejor dicho politiqueros, lo que se podría realizar con esta pequeña fortuna que malgastan. Observamos en la prensa diaria y en la televisiva ciudadanos demandando la restructuración de los barrios en que habitan, lo cual incluye, asfaltado de sus calles, aceras y filtrantes.

En muchas comunidades rurales se necesita el alumbrado eléctrico, caminos de penetración para sacar las cosechas y acueductos. Hemos dejado fuera las escuelas, ya que el 4% del presupuesto ha sido destinado a estos fines.

Esta dilapidación de fondos públicos debemos asociarlos a los que mensualmente se distribuyen entre los diferentes individuos calificados de “periodistas” asignados a instituciones gubernamentales para servir de bocinas y propagandistas del Gobierno.

No podemos olvidar también los “barrilitos, cofrecitos, canastas y obsequios navideños, Día de las Madres y hasta habichuelas con dulce” que reparten graciosamente nuestros legisladores, algunos de ellos sin merecimientos, ya que en el tiempo que ocupan la curul ni siquiera han presentado un proyecto de ley que beneficie a la comunidad que los eligió.

Nuestro país es muy pobre y por lo tanto, los dineros que se recaudan debieran ser invertidos en programas de desarrollo, para ver si algún día salimos del atraso ancestral y del retraso que nos ha acompañado durante la vida Republicana. Volvemos a insistir que ha llegado la hora en que los ciudadanos comunes formemos un frente para que nuestra voces se escuchen en la inversión pública de los recursos provenientes de nuestros impuestos.

Es un hecho cierto que cuando se aborda a los jóvenes recién egresados de nuestras universidades, en lugar de tratar de ejercer la profesión, se “enganchan” en el partido político que ellos piensan les podrá traer más beneficios aplicando la teoría “del mínimo esfuerzo”. Para ellos, los líderes de los partidos mayoritarios, son los paradigmas a imitar.

Es preciso en estos momentos que oficialmente se abre la campaña política, ya que nunca se ha detenido, merced a que no ha sido votada la Ley de Partidos Políticos, que los que hemos contribuido al exiguo desarrollo que tenemos, de cerrar filas y exigir que se detenga el dispendio de los impuestos que pagamos y que se suponen serían destinados a nuestro bienestar y crecimiento, ya que se corre el riesgo de que en un futuro no muy lejano, todos aspiremos a ser políticos y no aparecerá quien trabaje, y ahí nos vendrá Troya.