¡DULCE FINAL! Licey superó muchas adversidades

2B_Deportes_20_1,p04

La temporada 2019-20 de los Tigres del Licey pasará a la historia como una de las más memorables de todos los tiempos.
Su pase a la serie final se logró en el partido más dramático que se ha jugado en la pelota quisqueya, un juego extra que se extendió por 13 entradas y que necesitó más de 24 horas para concluirse por las inclemencias del tiempo.
Pero el Licey comenzó su temporada con un ambiente no tan festivo como el que tuvieron el sábado cuando lograron su clasificación.
La campaña comenzó bajo críticas de haber despedido a Anderson Hernández, el legendario jugador de la franquicia.
Pero también bajo debates públicos relacionados con el salario del rey de jonrones de la pelota local, Juan Francisco.
Problemas salariales también salieron a relucir cuando el jardinero de los Rojos de Cincinnati, Arístides Aquino dijo que jugaría con el Licey.
Aunque ambas situaciones se resolvieron, ambas crearon tensión dentro y fuera de la novena capitaleña.
La temporada regular terminó de manera positiva para el Licey, con dos victorias en línea y siete de sus últimas 10.
Y el inicio del Todos contra Todos fue también halagüeño… hasta que figuras de renombre comenzaron a decir adiós.
El intermedista Erick Mejía era el mejor bateador del equipo (.380) cuando dijo que no iba más. Los abridores Héctor Noesí, José de Paula y Génesis Cabrera salieron de la novena en una misma semana, desmembrando una rotación abridora que dejó desamparado a César Valdez.
Esto trajo como consecuencia una racha negativa de cinco partidos y siete de los últimos ocho del calendario original del Round Robin y que de paso le costó el trabajo al dirigente Pedro López, abriendo las puertas nuevamente al colombiano Luis Urueta.
Urueta ganó el juego grande, evitando eliminación y el de desempate para conseguir el boleto a la final.
Ha sido un año intenso para el Licey, que ahora busca borrar los malos momentos con un título.