Durán y Leonard protagonizaron tres peleas, pero sólo una fue auténtica

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POR CARLOS NINA GÓMEZ
NUEVA YORK.-
Roberto -Mano de Piedra- Durán y Sugar Ray Leonard, dos íconos del boxeo moderno, protagonizaron en la positiva década de los 80s, tres peleas, pero sólo una de ellas fue real, afirman analistas.

El 20 de junio de 1980, en la ciudad canadiense de Montreal, Durán y Leonard fueron al cuadrilátero para disputar la corona del peso welter (147 libras).

Leonard era el dueño del cinturón que tenía el aval de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). El estelar púgil estadunidense había conquistado el cetro el 29 de noviembre de 1979 al vencer, por nocaut técnico en el 14avo round, al puertorriqueño Wilfredo Benítez.

Los celosos expertos boxísticos, al enfocar el pleito del 20 de junio de 1980, llegaron a una objetiva conclusión: ¡Ha sido la pelea más importante, en calidad y rivalidad de ambos contendores, de los últimos 30 años.

El peleador panameño, que no fue dado como favorito por la prensa de Estados Unidos -y en las bancas de apuestas de Las Vegas, Nevada era señalado comocomo perdedor por 3-1-, resultó triunfante.

La decisión fue dividida. Mano de Piedra Durán salió airoso apenas por la diferencia de un punto, según lo determinaron los oficiales del mach que dejó, en bruto, unos 20 millones de dólares.

 El bravo pugilista itsmeño, que del peso ligero -donde reinó por siete años como imbatible- hizo la transición a los welters, “brincando” la división welter junior (140 libras), ofreció una exhibición de buen boxeo.

Durán, quien siempre fue sindicado como un boxeador pegador, poseedor de unas anestesiantes manos,en su pleito con Leonard dio una cátedra de arte boxístico. Trabajó como un eficiente técnico.

En el segundo asalto -la pelea estaba pactada a 15- el panameño casi noquea al monarca estadounidense. Le colocó un explosivo gancho izquierdo a la mandíbula que hizo tambalear a su rival. Leonard, haciendo malabares con sus piernas, casi se va al piso.

Los analistas exponen que, sin embargo, a partir de ese mal momento, Leonard sentó también cátedra de buen boxeo.

Y al final de la equilibrada batalla mucha gente, incluida la que se considera versada en el conocimiento del boxeo, no tenía la certeza de quién había sido el ganador.

Pero cuando el locutor del ring anunció el fallo de los jueces, la gran mayoría de los expertos -y de la fanaticada- aceptó la decisión a favor del panameño que en la ocasión anexó una segunda faja mundiial a su singular expediente profesional.

Su primer título, a la edad de 22 años, lo conquistó el 26 de julio de 1972 al noquear en el décimotercer asalto al escocés Ken Buchanan. Aquel combate fue montado en el Madison Square Garden de esta ciudad y el panameño se adueñó del cinturón ligero (135 libras).