Duras críticas venezolanas a EU por caso Posada Carriles

CARACAS (AP).- Estados Unidos tiene “temor” de la información que manejaría el anticastrista Luis Posada Carriles sobre las operaciones de la CIA en los países del Sur y Centroamérica, dijo el jueves el ministro del Interior, Jesse Chacón.

Chacón dijo a la agencia estatal de noticias que Estados Unidos tiene “temor” de la información que manejaría Posada Carriles sobre las operaciones de la CIA en los países del Sur y Centroamérica, señalando que “existen documentos de inteligencia de la CIA y FBI que demuestran que semanas y meses previos a dicho atentado ya el gobierno de Estados Unidos tenía información de ello”.

Entretanto, el presidente Hugo Chávez afirmó que Washington está “protegiendo” al cubano-venezolano, a quien calificó como “uno de los más grandes terroristas”. Chávez atribuyó a un “show” la detención de Posada Carriles por las autoridades estadounidenses.

“Están protegiendo a Luis Posada Carriles, uno de los más grandes terroristas. Y eso no es nuevo, ellos han protegido siempre (a terroristas)”, dijo el mandatario a la prensa al exigir a Estados Unidos que extradite al anticastrista.

“Ahora nosotros exigimos que el gobierno de los Estados Unidos se deje de hipocresías, se deje de una doble cara y envíe a Venezuela a buen resguardo a este terrorista”, expresó Chávez.

Nuevos documentos del gobierno de Estados Unidos, publicados el miércoles ofrecieron evidencia comprometedora sobre la posible participación de Posada Carriles en la explosión de un avión de pasajeros en 1976 y señalan que la CIA tenía conocimiento previo de un plan para derribar un avión cubano.

Un documento del Departamento de Estado sobre un informe de inteligencia emitido después del ataque, señala que un informante reveló que Posada había dicho semanas antes de la explosión: “Vamos a atacar una aeronave cubana”.

El mismo documento señala que dos venezolanos, que trabajaban para Posada Carriles en su empresa privada de seguridad en Caracas, fueron detenidos en Trinidad y Tobago como sospechosos de haber colocado la bomba antes de que el avión partiera de Barbados.

El informe de 1976 al entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, citaba a un informante que dijo que uno de ellos había sido detenido en Trinidad, Hernan Ricardo Lozano, y “podría haber sido entrenado en el uso de explosivos” por Posada.

Los documentos fueron publicados en momentos en que Venezuela exige que Posada Carriles sea extraditado a fin de ser juzgado por homicidio y traición a la patria por la explosión de un avión de Cubana de Aviación en 1976, en el que murieron 73 personas.

Los recientes documentos que dan nueva información sobre el caso fueron publicados por el Archivo de Seguridad Nacional, una organización sin fines de lucro de la Universidad George Washington, que colecciona documentos del gobierno.

La Agencia Central de Inteligencia obtuvo la versión de un informante en junio de 1976 que un grupo encabezado por el socio de Posada Carriles, Orlando Bosch planeaba “colocar una bomba en un vuelo de Cubana de Aviación, que cubría la ruta entre Panamá y La Habana”.

Chacón refirió que Estados Unidos no tiene ninguna forma de justificar la negativa de la extradición del anticastrista a Venezuela.

A su vez, Rangel declaró en rueda de prensa que “el gobierno norteamericano elude sus compromisos legales, su responsabilidad con este caso, cuando permitió que por más de dos meses estuviese en territorio norteamericano Posada Carriles sin reconocerlo oficialmente, y que luego aceptase públicamente que efectivamente estaba en los Estados Unidos”.

Sostuvo que Venezuela no está solicitando la extradición del anticastrista “por razones de venganza, ni como una derivación de la guerra fría, ni por la relación amistosa que tenemos con Cuba”.

Posada Carriles fue procesado en el país junto con otras tres personas. Fue detenido en Venezuela pero en 1985 escapó de una cárcel venezolana en confusas circunstancias.

EL vicepresidente venezolano José Vicente Rangel reclamó “coherencia” a Estados Unidos en lo relativo al combate al terrorismo y el manejo del caso de Posada Carriles.

“No puede haber un terrorismo bueno y un terrorismo malo”, agregó.

El vicepresidente aseguró el miércoles que el gobierno venezolano no enviará a Posada Carriles a Cuba en el supuesto que Estados Unidos apruebe su extradición.

Explicó que el exiliado cubano será procesado por las leyes venezolanas y permanecerá detenido en Venezuela.

El caso del exiliado cubano se volvió en un tema ardiente a mediados del mes pasado luego que su abogado, Eduardo Soto, anunció que pediría asilo en Estados Unidos, alegando que él trabajó “directamente e indirectamente” para la CIA durante años.

Uno de los defensores del anticastrista, Gustavo González, manifestó que dudaba de que Posada Carriles pueda tener “un juicio justo” en Venezuela, afirmando que era objeto de un “juicio político”.

Otros documentos publicados previamente confirman que Posada Carriles, antiguo opositor de Fidel Castro, fue durante mucho tiempo un agente de la CIA.

Asimismo un documento de 1976 revela que un colaborador del FBI en Caracas hizo contacto varias veces con Ricardo, un empleado de Posada. Le aconsejó cómo obtener una visa estadounidense pocos días antes del atentado aunque sospechaba que el empleado había estado involucrado en la explosión del consulado de Guyana en Trinidad.

Otro documento del FBI señala que Ricardo fue arrestado en Trinidad junto con Freddy Lugo, quien también trabajaba para Posada Carriles.

Lugo y Ricardo fueron sentenciados en Venezuela a 20 años de prisión, mientras que Bosch fue absuelto y se fue a vivir a Miami.

Posada Carriles fue absuelto en dos juicios, pero la fiscalía lo mantuvo en prisión mientras apelaban a la decisión. Se fugó en 1985 después de sobornar con 28.600 dólares a los guardias de la prisión de San Juan de los Morros. Algunos relatan que salió de la prisión disfrazado de sacerdote.