Economía americana

Crisis
 Luis Vargas
economiaamericana@gmail.com
El fracaso de las acciones intervencionistas estatales para afrontar la crisis financiera mundial es tan rotundo que en este lunes ocurrieron  dos sucesos de entierro del neoliberalismo. Por un lado, el Tesoro prepara un plan de rescate de la Reserva Federal, a raíz de la inundación de los mercados monetarios con dinero líquido respaldado con valores-títulos basura, y el FMI y el BM sustituyen la prédica de la libertad mercantil y la desregulación estatal por la de la intervención del mercado por el Estado, en forma de justificación del aumento del déficit fiscal y la regulación de los negocios financieros, a los fines de lograr supuestamente un “estímulo discrecional”, tanto de las actividades económicas como de las operaciones financieras. Pero ni una cosa ni la otra constituyen fórmulas viables de superación de la crisis.  En el primer caso, porque las autoridades monetarias internacionales persisten en confundir la crisis de ganancia y solvencia que descalabra la acumulación capitalista de las empresas privadas. Y, en el segundo, porque los burócratas internacionales caen en el error de proponer un remedio peor que la enfermedad: emitir dinero inorgánico que generaría más inflación y menos producción, y recomendar una terapia ridícula a un enfermo terminal: dictar nuevas reglas a las entidades reguladoras responsables de las irregulares operaciones financieras de mega apalancamiento -crecientes adeudos contra capitales propios- y de inaudita repartición exponencial de asunción de los riesgos crediticios a través de complejos instrumentos  sin apoyo efectivo en productos reales o activos solventes.