Economía americana

Colapso de Fannie y Freddie II

El programa de rescate del negocio inmobiliario del gobierno federal de  Estados Unidos, aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado la semana pasada, favorece a todas luces a los accionistas e inversores, en vez de los propietarios de viviendas hipotecadas.

El lanzamiento de este salvavidas de plomo gubernamental a deudores que no hayan declarado cese de pago o default y cuyo coeficiente de deuda contra renta sea inferior a 31,0% comprende básicamente las siguientes medidas: formación de un fondo de 300 millardos (miles de millones) de dólares a cargo de la Administración Federal de Viviendas (FHA por sus siglas en inglés) para refinanciar hipotecas de menos de 625 mil dólares a 400 mil propietarios; la concesión de una ayuda de casi 4 mil millones a comunidades locales para recomprar y reestructurar títulos hipotecarios; y, además, la mega-financiación contingente y temporal de las instituciones semi-estatales insolventes Fannie Mae y Freddie Mac mediante la concesión de una línea de crédito ilimitada y la compra sin límites de acciones, a cuentas de la Reserva Federal y el Tesoro, vale decir en base a más impuestos cobrados a los contribuyentes.

Se ha calculado que el auxilio fiscal y financiero no representa solución alguna a la crisis inmobiliaria, en  razón de que abarcaría alrededor del 8,0% de los cinco millones de empréstitos  hipotecarios calificados como muy riesgosos o en peligro de mora con posibilidad de embargo, en una coyuntura recesiva del ciclo de los negocios, caracterizada por la multiplicación de quiebras de empresas constructoras y financiadoras y la pauperización de las clases  asalariadas y capas medias, ante la baja de los ingresos reales de los hogares y la suba de las tasas de desempleo laboral. En junio de este año 2008, en comparación con igual mes de 2007, el volumen de ventas de casas existentes se derrumbó 15,5% a 4,86 millones de unidades de 5,75 millones, al mismo tiempo que las cotizaciones promedio de las unidades habitacionales familiares recularon 6,1% a 215 mil dólares de 229 mil. Este último desbarranque empujó con fuerza la cuantía de hogares con patrimonio neto negativo, equivalente a un valor de las hipotecas por encima del precio de las viviendas, a 9,6 millones o 14,2% del total de las familias estadounidenses.

En similar lapso, las tasas de desocupación laboral e inflación del consumo se dispararon respectivamente a 5,5% y 4,9%.