Al dejar BCE, Draghi defiende política fiscal más expansiva

Frankfurt (Germany), 24/10/2019.- Mario Draghi, President of the European Central Bank (ECB), speaks during a press conference following a meeting of the Governing Council of the European Central Bank, in Frankfurt am Main, Germany, 24 October 2019. (Alemania) EFE/EPA/RONALD WITTEK
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió en su despedida del cargo una política fiscal más expansiva para estimular el crecimiento y la inflación en la zona euro. Esta es la senda para empezar a subir los tipos de interés, agregó.
“No hay una solución perfecta. Cuando los riesgos se comparten, los riesgos morales no se pueden nunca reducir a cero, pero se pueden contener en gran medida con el diseño apropiado», afirmó el banquero italiano al formular su último deseo como responsable de la política monetaria de la zona euro, que a partir del próximo mes de noviembre será dirigida por Christine Lagarde.
En su alegato, Draghi ha subrayado que la creación de una unión del mercado de capitales llevará a compartir más riesgos en el sector privado, reduciendo la parte de los mismos que debería ser gestionada por una capacidad fiscal central, que, a su vez, reduciría los riesgos para el conjunto de la unión cuando las políticas nacionales son incapaces de desempeñar su rol.
El italiano ha incidido en la creación de una herramienta fiscal común que pueda luchar contra los shocks externos que puedan sufrir los países de la unión monetaria.
Además, Draghi ha reconocido que algunos desafíos como mitigar el cambio climático pueden servir de base para aunar la voluntad colectiva de Europa.
«Sea cual sea el camino adoptado, está claro que ahora es el momento de más Europa, no menos», dijo Draghi, para quien la zona euro solo puede dar respuesta a las preocupaciones de los ciudadanos trabajando unida. «Necesitamos que Europa sea más fuerte», apuntó.
La construcción de unos mercados de capitales únicos y unidos, que conduciría a una mayor distribución de riesgos en el sector privado, reduciría considerablemente la fracción de riesgos que debe gestionar una cada país.