Blackout en República Dominicana
Experto eléctrico señala que apagón general evidencia fragilidad del sistema de transmisión
Las causas fundamentales, a su juicio, han sido consistentemente: fallas en equipos de transmisión (subestaciones y líneas)

Experto eléctrico Augusto Bello
El apagón general del 11 de este este mes evidencia la fragilidad del sistema de transmisión y los protocolos de operación, y no se debió a la intermitencia de las energías renovables no convencionales, aseguró el experto eléctrico Augusto Bello, quien ha trabajado en los sectores público y privado.
El gerente general de la empresa AABI Group resaltó que los datos históricos demuestran que los blackouts más numerosos y la inestabilidad más severa del Sistema Eléctrico Interconectado (SENI) ocurrieron durante las décadas en las que el sistema dependía casi exclusivamente de la generación convencional.
Las causas fundamentales, a su juicio, han sido consistentemente: fallas en equipos de transmisión (subestaciones y líneas), errores operativos humanos, deficiencias en los esquemas de protección y la falta de capacidad de reserva o de un plan de restauración (Black Start).
El aumento de las energías renovables no convencionales (ERNC) coincide con una disminución en la frecuencia histórica de blackouts y, si bien la integración de estas fuentes presenta desafíos técnicos (como la necesidad de inercia y control de tensión), los colapsos recientes han estado vinculados a fallas estructurales y operativas en los componentes tradicionales del sistema.
Señala que la historia de los apagones generales (blackouts) en SENI muestra que la fragilidad sistémica y las fallas en la infraestructura de transmisión y generación convencional han sido las causas más predominantes según las estadísticas desde 1988 al 2015, mucho antes del crecimiento significativo de las ERNC.
Según los registros históricos que reportan más de 88 blackouts desde 1988, la máxima incidencia ocurrió en años de baja o nula penetración de las ERNC.
En el período 1988-2008 fue de alta frecuencia de blackouts. Esta etapa se caracteriza por la inestabilidad crónica y es el período con la mayor cantidad de blackouts reportados.
El período 2008-2014 registra una cantidad muy baja de blackouts (0 a 1 por año). El apagón general del 2015 fue una explosión en un aislador de la subestación Haina, que sacó de servicio dos plantas de generación convencional, exponiendo las fallas en los protocolos de protección del sistema de transmisión (ETED) que debían aislar el evento.
El sistema eléctrico en el país no debe seguir operando igual como funcionaba hace seis años, donde apenas había 300 megavatios de energía renovable no convencional (eólica, solar y biomasa), dijo.
Resalta que a partir del 2010, la penetración de las energías renovables no convencionales comienza su crecimiento sostenido, pasando de 34 megavatios en 2011 a 747 megavatios en 2018, llegando 1461 megavatios en 2024.
Precisó que actualmente el país tiene más de 2,000 megavatios de energía renovable y esta alta penetración reduce la inercia del sistema y obliga a que el sistema eléctrico opere de manera más dinámica, pero antes se debe entender la situación y realizar todos los estudios que sean necesarios.

El apagón del martes generó un caos en República Dominicana.
Sostuvo que para poder tomar las mejores decisiones primero se deben realizar numerosos estudios, entre ellos sobre la coordinación de protecciones considerando la situación actual, sobre la inercia mínima para una operación confiable del SENI y sobre de la reserva fría y reserva rodante que garantice una operación segura.
Sostuvo que a nivel técnico se tiene pleno conocimiento que con una mayor integración de las energías renovables reduce la inercia del sistema y conduce a un más rápido cambio de rango de frecuencia ( Rocof).
“No podemos dejar de lado que estamos perdiendo máquinas sincrónicas, que son máquinas bien nobles para el sistema, que pueden trabajar en sobre carga, tienen capacidad de soporte de reactivos”,
Consideró que el uso de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) es crucial por su capacidad de repuesta ultrarrápida, debido a que pueden inyectar o absorber grandes cantidades de potencia en milisegundos para contrarrestar desequilibrios de potencia.
“Se utilizan para proporcionar servicios de control primario de frecuencia y, en algunos casos, pueden participar en esquemas de inercia virtual”, sostuvo.
Sugirió establecer requisitos obligatorios en los códigos de red para que las nuevas plantas renovables proporcionen servicios auxiliares, incluyendo inercia virtual, soporte de frecuencia, regulación de tensión, inversores grid forming y capacidad de arranque en negro.
Bello fue director de Compra de Energía y Regulación de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) y laboró en el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Interconectado (OC). Ha trabajado en la construcción e instalación de proyectos fotovoltaicos para medición neta y generación distribuida.
El apagón general del 11 de este mes evidencia la fragilidad del sistema de transmisión y los protocolos de operación, y no se debió a la intermitencia de las energías renovables no convencionales, aseguró el experto eléctrico Augusto Bello, quien ha trabajado en los sectores público y privado.
El gerente general de la empresa AABI Group resaltó que los datos históricos demuestran que los blackouts más numerosos y la inestabilidad más severa del Sistema Eléctrico Interconectado (SENI) ocurrieron durante las décadas en las que el sistema dependía casi exclusivamente de la generación convencional.
Las causas fundamentales, a su juicio, han sido consistentemente: fallas en equipos de transmisión (subestaciones y líneas), errores operativos humanos, deficiencias en los esquemas de protección y la falta de capacidad de reserva o de un plan de restauración (Black Start).
El aumento de las energías renovables no convencionales (ERNC) coincide con una disminución en la frecuencia histórica de blackouts y, si bien la integración de estas fuentes presenta desafíos técnicos (como la necesidad de inercia y control de tensión), los colapsos recientes han estado vinculados a fallas estructurales y operativas en los componentes tradicionales del sistema.
Señala que la historia de los apagones generales (blackouts) en SENI muestra que la fragilidad sistémica y las fallas en la infraestructura de transmisión y generación convencional han sido las causas más predominantes según las estadísticas desde 1988 al 2015, mucho antes del crecimiento significativo de las ERNC.
Según los registros históricos que reportan más de 88 blackouts desde 1988, la máxima incidencia ocurrió en años de baja o nula penetración de las ERNC.
En el período 1988-2008 fue de alta frecuencia de blackouts. Esta etapa se caracteriza por la inestabilidad crónica y es el período con la mayor cantidad de blackouts reportados.
El período 2008-2014 registra una cantidad muy baja de blackouts (0 a 1 por año). El apagón general del 2015 fue una explosión en un aislador de la subestación Haina, que sacó de servicio dos plantas de generación convencional, exponiendo las fallas en los protocolos de protección del sistema de transmisión (ETED) que debían aislar el evento.
El sistema eléctrico en el país no debe seguir operando igual como funcionaba hace seis años, donde apenas había 300 megavatios de energía renovable no convencional (eólica, solar y biomasa), dijo.
Resalta que a partir del 2010, la penetración de las energías renovables no convencionales comienza su crecimiento sostenido, pasando de 34 megavatios en 2011 a 747 megavatios en 2018 y 1,461 megavatios en 2024.
Precisó que actualmente el país tiene más de 2,000 megavatios de energía renovable y esta alta penetración reduce la inercia del sistema y obliga a que el sistema eléctrico opere de manera más dinámica, pero antes se debe entender la situación y realizar todos los estudios que sean necesarios.
Sostuvo que para poder tomar las mejores decisiones primero se deben realizar numerosos estudios, entre ellos sobre la coordinación de protecciones considerando la situación actual, sobre la inercia mínima para una operación confiable del SENI y sobre de la reserva fría y reserva rodante que garantice una operación segura.
Sostuvo que a nivel técnico se tiene pleno conocimiento que con una mayor integración de las energías renovables reduce la inercia del sistema y conduce a un más rápido cambio de rango de frecuencia ( Rocof).
“No podemos dejar de lado que estamos perdiendo máquinas sincrónicas, que son máquinas bien nobles para el sistema, que pueden trabajar en sobrecarga, tienen capacidad de soporte de reactivos”,
Consideró que el uso de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) es crucial por su capacidad de respuesta ultrarrápida, debido a que pueden inyectar o absorber grandes cantidades de potencia en milisegundos para contrarrestar desequilibrios de potencia.
“Se utilizan para proporcionar servicios de control primario de frecuencia y, en algunos casos, pueden participar en esquemas de inercia virtual”, sostuvo.
Sugirió establecer requisitos obligatorios en los códigos de red para que las nuevas plantas renovables proporcionen servicios auxiliares, incluyendo inercia virtual, soporte de frecuencia, regulación de tensión, inversores grid forming y capacidad de arranque en negro.
Bello fue director de Compra de Energía y Regulación de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) y laboró en el Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Interconectado (OC). Ha trabajado en la construcción e instalación de proyectos fotovoltaicos para medición neta y generación distribuida.